martes, 13 de noviembre de 2012

Empresa, producto y estrategia de negocio: La importancia del "Design Management"


"Los humanos tenemos la tendencia a cuestionarnos todo hasta alcanzar el tipping point (punto de inflexiçón) hasta encontrar el critical mass (la verdad de las cosas). Desde tiempos de Aristóteles, nos gusta reflexionar sobre estereotipos simples, aceptar creencias populares que nos hagan encontrar el sentido del mundo que nos rodea y no nos gusta replantearnos o cambiar."

Empresa, producto y estrategia de negocio: La importancia del "Design Management".

Las interpretaciones equivocadas son muy poderosas: en la Edad Media el mundo era plano (hasta la valiosa interpretación de Thomas Friedman), la palabra “sushi” significa “pescado crudo” (cuando en realidad significa arroz agrio y se refiere al vinagre empleado en su preparación), un hombre piensa en sexo cada siete segundos (no sé si hemos encontrado un tipping point, pero los investigadores confirman que esta afirmación es algo exagerada) o el diseño es un requerimiento muy costoso, una aproximación caótica que realmente no entiende las necesidades de un negocio. Otra afirmación errónea que trataré de redefinir.

Los Design managers (gestores de Diseño), con las herramientas del Design Thinking (Pensamiento de Diseño), serán las fuerzas que impulsarán la reinvención de muchos de los negocios en las próximas dos décadas.

La palabra management (gestión), dentro del contexto del diseño de negocios, tiene un significado relacionado con la exploración en la búsqueda de nuevos conocimientos e insights (puntos clave) dentro de las necesidades humanas, para crear valor agregado en un negocio. Este es el proceso que podría haber evitado un amargo final a algunas empresas que administraron de forma inadecuada su statu quo.

Debemos reflexionar sobre algunos aspectos para ayudar a replantear nuestro punto de vista y entender la importancia de educar nuevos líderes que gestionen el diseño. Un primer aspecto muy decisivo es entender que hemos incrementado nuestro nivel de producción a un punto que excede nuestras necesidades. Dicho de otra manera, hace algunas décadas nos enfrentábamos a la pregunta: ¿Podemos desarrollar esta idea? Ahora, y en el futuro, la pregunta es otra: ¿Tiene sentido desarrollar esta idea?

En el segundo aspecto, y en concordancia con el primer punto, destacamos que seguimos soñando con el desarrollo de productos y servicios extremadamente exitosos; pero en el mercado cada día son menos los que encontramos con estas características. Un producto exitoso es aquel que todos quieren, es el “gran éxito comercial”.

Pero la realidad es la que describe Anderson en su libro The long tail of Marketing, el cambio hacia la creación de productos y servicios es casi exclusivamente por demanda.

Finalmente, como tercer aspecto, encontramos que nuestra perspectiva económica es muy estrecha y aun así insistimos en explotar cada negocio hasta el último día poniendo como principal objetivo la satisfacción de nuestros accionistas. ¿No fue acaso Jack Welch quien dijo: “El valor de nuestros accionistas es el resultado pero nunca la estrategia”?

La gran mayoría de los negocios sigue enfocándose en explotar una idea, en lugar de explorarla. La pregunta es: ¿Qué se puede hacer una vez que se ha explotado el ciclo de vida de un producto, un servicio o una compañía? ¿Cómo podemos crear un valor nuevo? Como he mencionado anteriormente, no es un asunto sobre las capacidades o habilidades de producción.

Mucho menos de encontrar el mercado adecuado y el segmento indicado, el marketing solo puede funcionar dentro de sus propias limitaciones. Es en este momento en el que las escuelas de diseño y el Design Management entran en juego, ya que en lugar de formar gente a través de casos y recomendaciones sobre: “¡Hey! Mira cómo Starbucks o Apple lo han hecho!”, las escuelas de diseño van un paso adelante y piensan qué podría hacer una compañía en el futuro, siguiendo una metodología de carácter científico que genere posibles escenarios reales a futuro, y creando cadenas de valor alternativas.

La metodología de estudio de caso era y sigue siendo muy buena para entender el pasado, pero en realidad no ayuda a crear el futuro. Las escuelas de diseño enseñan casos para enseñar la historia, pero el punto clave es la creación de valor para el futuro cercano, y es aquí donde se pone interesante el asunto, dado que no existen casos sobre el futuro.

Algunas veces no es nada fácil comprender, dado que a la mayoría de la gente de negocios le encanta entender los referentes (benchmarking) y preguntarse: ¿Quién ha implementado esta idea antes que nosotros? ¿Qué podemos aprender de ello para reducir el riesgo?

Como el futuro de la gran mayoría de compañías depende de su capacidad para innovar creando nuevos productos o servicios, definitivamente no tenemos una respuesta para estas preguntas. Pero los gerentes de negocio tradicionales están entrenados para desarrollar predicciones precisas, posibles escenarios, implementando y ejecutando con el mínimo riesgo posible.

Es por esta razón que si algo va mal solo existen dos posibilidades para ellos: o se ha planificado equivocadamente o la ejecución no ha sido la mejor. La gran mayoría de gerentes no está entrenado para manejar la incertidumbre y evitar cualquier tipo de riesgo. Son muy buenos describiendo el pasado y gestionando el presente, en cambio, los gestores de Diseño son muy buenos describiendo cómo se vería el mundo al preguntarse: ¿Qué tal si? (What if?).

Esta forma de pensamiento reta a la educación. Si reflexionamos sobre la evolución de las habilidades más importantes para liderar una compañía detectaremos lo siguiente: primero estaban los ingenieros, quienes inventaron o al menos entendieron el producto de una compañía, después llegaron los abogados, dado que las dimensiones contractuales se volvieron más complejas, y ahora tenemos a los MBAs o a los MFIs (Máster en Finanzas) capaces de entender hojas de cálculo y balances empresariales, ya que a día de hoy, las empresas necesitan justificar constantemente sus movimientos financieros. Todo esto está muy bien, pero seguimos administrando el statu quo.

Como el futuro depende de encontrar soluciones y crear oportunidades, necesitamos una nueva forma de liderazgo creativo. ¿Cuál es la diferencia con el pensamiento obtenido en un MBA? En lugar de autoridad tenemos inspiración, en lugar de jerarquías tenemos colaboración, en lugar de delegación tenemos participación. La obsesión por evitar los errores se transforma en la obsesión por innovar y aprender de ellos.

La metodología del Design Thinking (Pensamiento de Diseño) se enfoca en la elaboración de prototipos (o “prototipaje”), la forma con la que históricamente los diseñadores industriales desarrollaban sus productos tangibles. Es la parte del doing (hacer) la que enriquece la parte del thinking (pensar).

Pero esta metodología no solo se refiere a productos tangibles, muchos diseñadores tienen la capacidad de desarrollar prototipos intangibles, por ejemplo al diseñar un servicio, basándose siempre en los puntos de vista del usuario, creando mapas de experiencia con un conocimiento etnográfico bastante efectivo. Es así como todo el proceso de Design thinking (Pensamiento de Diseño) está totalmente centrado en los consumidores/usuarios.

El facilitador de dicho proceso, a quien yo llamo Design manager (gestor/ gerente de Diseño), trabaja entre diferentes modelos mentales y diferentes disciplinas. Dicho gestor no le tiene miedo al fracaso ni a los errores de sus propios prototipos, este es el punto crucial de su ejercicio, la clave de su aprendizaje, optimizar con y para el usuario repetidamente hasta encontrar las respuestas sobre valor, viabilidad y escala.

Efectivamente, los Design managers/facilitadores hablan el mismo lenguaje que los ejecutivos de negocio. Ellos viven en ambos mundos, en el mundo del negocio y en el mundo del diseño. Es una metodología extremadamente efectiva en el momento de crear valor tangible o intangible para cualquier empresa o industria en la que se emplee, dado que así podremos:

a. Lograr un profundo conocimiento del modelo de negocio existente enfocándose mucho más en el valor agregado, en lugar de en las habilidades y capacidades para producirlo.

b. Adquirir una comprensión profunda del consumidor a través de la investigación etnográfica que revele experiencias que aporten valor.

c. Desarrollar diferentes hipótesis y estimaciones en relación al valor agregado, la viabilidad y la escala.

d. Obtener feedback real desarrollando varios prototipos para probar en vivo y en directo con clientes. Teniendo en cuenta que la perfección no es lo importante y, por el contrario, los errores son bienvenidos para aumentar la curva de aprendizaje.

e. Repetir el ciclo de optimización hasta confirmar las estimaciones relativas al valor agregado, la viabilidad y la escala.

Es a partir de este momento que empezamos a invertir dinero real, es momento de apoyarnos en el marketing y el branding (manejo de marca) para acelerar nuestro ingreso en el mercado.

¿Cuáles son los beneficios del Design Management (Gestión del Diseño) y su metodología de Business Design Thinking (Pensamiento de diseño orientado hacia el negocio)?

a. Acelerar el ciclo de innovación, con menos recursos financieros, incluyendo todos los shareholders (factores involucrados) y hablando el lenguaje de los stakeholders (accionistas), aumentando la efectividad en comparación con los métodos tradicionales para diseñar productos o servicios.

b. En momentos de escasos recursos, como el tiempo, el dinero y el talento, es fundamental entender y concebir el diseño como el trampolín para la innovación y como parte integral de un negocio reinventando así la cadena de valor.

c. A través de la gestión de estrategias de diseño, procesos y proyectos, podremos crear nuevos valores para nuestros negocios, crear nuevos y/o prevenir el fin de algunos ciclos de vida.

Conclusión.

El Design manager (gestor de Diseño) es necesario en negocios de cualquier sector, pues es un talento que entiende cómo explorar y crear nuevos valores generando una verdadera cultura de la innovación.

Fuente: Jürgen Salenbacher- Director Académico y Director del área Management for Creative Industries del IED Barcelona Escola Superior de Disseny/ Executive Excellence






sábado, 10 de noviembre de 2012

El talento ya no es suficiente: ¿Por qué un directivo necesita aprender habilidades de coaching?


"El líder del pasado tenía que saber hablar, pero el líder del futuro tiene que saber preguntar" Peter Drucker.

El talento ya no es suficiente: ¿Por qué un directivo necesita aprender habilidades de coaching?

¿Es el coaching una competencia más que debe incorporar el directivo del siglo XXI? ¿Para qué sirve tener habilidades de coach en un entorno profesional? ¿Se pueden aprender o desarrollar? ¿Cuáles son esas habilidades y técnicas?.

Todos coincidimos que estamos viviendo enormes cambios en nuestra sociedad desde hace diez años, y en especial los últimos cinco. Cambios económicos, sociales, tecnológicos y de valores. El nuevo mundo que está emergiendo es producto de determinados factores de gran impacto como el nacimiento de las redes sociales, el desarrollo sostenible, el uso masivo de smartphones o la democracia universal de Internet.

Todas estas tendencias están cambiando las reglas de la sociedad, y están dando paso a un nuevo modelo de organización cuyas características principales son:

1. Las personas no quieren control y órdenes, quieren más libertad y autonomía.


2. Las organizaciones cada vez tienden a ser más planas y democráticas, y menos jerárquicas.

3. Hoy todas las personas en una organización quieren decir lo que opinan, y están convencidas de que tienen derecho a expresarse. Esto es lo que están haciendo en las redes sociales, y les resulta inasumible que en su entorno profesional no puedan hacerlo.

4. Las personas necesitan sentir que contribuyen a algo importante con su trabajo.

5. Los líderes son los que tienen seguidores, no los que tienen un cargo determinado en una empresa. Un ejemplo es Twitter o Facebook.

6. El líder está para generar un entorno positivo de aprendizaje y crecimiento donde las personas se desarrollen y alcancen su máximo potencial.

Es obvio que los directivos que no incorporen estas inquietudes y necesidades a su forma de actuar, pensar y ser estarán abocados al fracaso. Los managers y jefes de equipo necesitan incorporar a sus habilidades nuevas técnicas, herramientas y actitudes para liderar de forma excelente a sus equipos y organizaciones en este nuevo entorno.

El coaching encaja a la perfección con esta nueva mentalidad, y por eso debe considerarse como una competencia imprescindible para cualquier directivo o responsable de equipo. Una muestra es que algunas evaluaciones de desempeño 360º existentes en el mercado ya incorporan el coaching como una competencia por la que es evaluado el directivo, tanto por sus colaboradores como por sus jefes.

La filosofía del coaching está basada en la confianza en el potencial de toda persona y en la idea de que todos tenemos talentos sin desarrollar que podemos potenciar y desarrollar. El hecho de que un directivo aprenda habilidades de coaching va a provocar que ese talento oculto en su equipo emerja y se aproveche para un rendimiento extraordinario.

El coaching sirve al directivo para entender los resortes de la conducta humana (resistencias, motivaciones, necesidades) y para movilizarla hacia metas comunes alineadas con la organización.

Por ello, el directivo entrenado en habilidades de coaching fomentará entornos de desarrollo y desempeño máximos, equipos impregnados de motivación y autorresponsabilidad.

Las habilidades de coaching que todo directivo debe aprender y desarrollar son:

a. Escucha activa.

b. Comunicación: Feedback constructivo y asertividad.

c. Inteligencia emocional: empatía y motivación.

d. Generación de visión clara y motivadora.

e. Preguntas poderosas.

f. Definición de objetivos concretos.

g. Creación de planes de acción alcanzables y ambiciosos.

h. Desafiar las limitaciones y miedos de las personas.


Todas estas habilidades se pueden aprender con la adecuada formación y regularidad. Es evidente que hay personas que tienen innatas algunas o todas estas cualidades. Por tanto, no necesitarán demasiada formación. Pero las personas que no tengan innatas estas habilidades pueden desarrollarlas con el debido tiempo, y alcanzar resultados extraordinarios en su trabajo.

Peter Drucker dijo que el líder del pasado tenía que saber hablar, pero el líder del futuro tendría que saber preguntar. Es cierto que una de las habilidades de coaching clave es la capacidad para realizar preguntas poderosas. Las preguntas de coaching ayudan al equipo a:

a. Reflexionar en un nivel superior, con mayor creatividad.

b. Comprometerse más con el proyecto o la empresa.

c. Desbloquear la toma de decisiones.

d. Focalizarse en los resultados y poner más acción.


El directivo-coach debe aprender a realizar este tipo de preguntas, y esto sí que requiere una formación específica. He comprobado que los directivos hacen muchas preguntas cerradas a sus colaboradores, cuya única posible respuesta es un monosílabo: sí o no. Otras veces realizan preguntas condicionadas, en las que el otro contesta sin libertad y presionado por el tono intencionado y manipulador de la pregunta. Estas preguntas son pobres, y lo único que podemos esperar son respuestas pobres.

Solo realizando preguntas poderosas, normalmente abiertas, podemos tener respuestas creativas, interesantes y profundas. Y es una habilidad crítica para que un directivo pueda extraer el máximo de su equipo. La buena noticia es que se puede aprender una larguísima batería de preguntas poderosas, y luego ir practicándolas hasta convertirlas en parte de nosotros mismos.

Un ejemplo de pregunta poderosa que un ejecutivo podría hacer a su equipo sería: “¿Cómo podemos alcanzar nuestro objetivo?”. Es una pregunta abierta que invita al equipo a pensar en las posibilidades en lugar de en los problemas. Da poder al equipo para que opine y genere ideas creativas, le da confianza y le hace partícipe de las decisiones, implicándole y aumentando su motivación y responsabilidad. Con una sola pregunta.

Lo que normalmente hace un directivo es dar a su equipo la solución hecha, y luego preguntarles qué opinan. El resultado es un equipo sumiso y dependiente, poco dispuesto a tomar decisiones de forma autónoma, y con falta de motivación.

¿Y qué sucede con las otras habilidades como la empatía, la escucha activa, el feedback o la motivación? ¿Se pueden aprender y mejorar? Por supuesto que sí. Es una cuestión de formación y entrenamiento. Aunque hay una parte clave de todas las habilidades de coaching que no se puede enseñar: el verdadero interés por la persona.

Ningún manager puede llegar a ser un buen directivo-coach si no se interesa por los seres humanos con los que interactúa a diario. Si utiliza el coaching como una herramienta para manipular o para lograr sus objetivos individuales, no funcionará a medio-largo plazo. Cuando no hay autenticidad ni sincero interés por las necesidades de los demás, se percibe rápidamente, y entonces la gente se aleja.

En definitiva, el directivo-coach o con habilidades de coaching es el nuevo líder del siglo XXI, porque tiene en su repertorio la capacidad para empatizar, para escuchar, para guiar hacia una visión ambiciosa a las personas con las que trabaja, para hacer las preguntas más poderosas, para extraer el máximo rendimiento de sus colaboradores porque ellos mismos lo quieren así, para influenciar más efectivamente en sus pares y en sus jefes a través de una conducta más integradora y cohesionadora.

Sin duda, aprender y entrenar las habilidades de coaching implica unos beneficios radicales para un directivo, y supone un antes y un después en su vida y en su carrera profesional. Estos son los beneficios más comunes:

a. Aumenta su seguridad y autoconfianza como directivo.

b. Se convierte en una persona más influyente en su entorno, con más capacidad de liderazgo 360º.

c. Potencia su inteligencia emocional: empatía, asertividad, control emocional.

d. Conoce mejor sus fortalezas y debilidades como jefe de equipo.

e. Conoce las palancas que movilizan a las personas hacia el cambio.

f. Aprende a extraer el máximo rendimiento de las personas a su cargo.

g. Deja una huella positiva en los equipos que dirige.

h. Le hace progresar en su carrera profesional.


Conclusión.

Un directivo que no tenga habilidades de coaching estará perdiendo un porcentaje altísimo de su potencial como profesional. Quedará seguramente estancado profesionalmente en el mejor de los casos, cuando no marginado o despedido.

En un mundo vertiginoso donde el cambio es lo único permanente, el directivo formado en coaching sabrá gestionar dichos cambios con mayor éxito, y sabrá conectar con más profundidad con las necesidades de las personas con las que trabaja y se relaciona.

Conciencia, responsabilidad, acción y aprendizaje. Los cuatro pilares del coaching que un directivo debe dominar a la perfección si quiere alcanzar sus máximos niveles de desempeño y motivación.

Fuente: Javier Carril- Miembro de Top Ten Bussines Experts Spain y Socio Director de Execoach /Executive Excellence


viernes, 9 de noviembre de 2012

Reforzando la estrategia empresarial: Cómo optimizar el poder del networking en las Pymes.


"El networking surge no sólo como una herramienta extra en los negocios, sino como un talento diferencial de relación". Paulo Monteiro

Reforzando la estrategia empresarial: Cómo optimizar el poder del networking en las Pymes.

El networking es la habilidad para interactuar y conectarse con la gente, es indispensable para tener éxito en cualquier ámbito, ya sea empresarial o personal.

Es aprender a construir una red donde se ponen en práctica todas las habilidades sociales, que permitan diversos resultados, como: crear alianzas estratégicas, canalizar recursos, ubicar nuevos negocios, solucionar problemas, movilizar grandes
acciones colectivas, construir bases de datos, etc.


¿Cómo se hace networking? ¿Cómo hacer conexiones efectivas?.

Para hacer networking de manera eficiente, es necesario pensar en cómo ampliar esas relaciones y lo más importante mantenerlas. Los siguientes son algunos de los elementos que se deben tener en cuenta:

1. Haga un inventario: Es bueno elaborar una base de datos con todos sus contactos, y manténgala actualizada, sobretodo haga un filtro que le permita
optimizar sus resultados en un futuro.

2. Asigne fondos: Cuando se tiene la convicción de hacer networking, se debe invertir en tarjetas de presentación, pequeños regalos, llamadas, elementos que generen recordación entre las personas de su red, lo que puede generar un
gastos, pues generalmente estas redes de contactos se amplían por los referidos. Es
mejor contemplar todas las posibilidades.

3. Desarrolle un plan de acción: Generalmente en el mundo de los negocios y del networking es mejor planificar a mediano y largo plazo como va a cultivar
esos nuevos contactos para que den frutos y que todos tus esfuerzos se materialicen.
Es necesario partir de que el networking requiere de una conversación que sea clara, precisa y bien enfocada, para intercambiar información útil que permita encontrar los puntos de acuerdo o tal vez saber qué hace exactamente el contacto para poder
referirlo a otra empresa o persona que requiera de su producto y/o servicio.

Dentro de esta conversación es recomendable aprovechar muy bien el tiempo que se tenga para interactuar con la otra persona, pues se pueden tener espacios de treinta o de cinco minutos, y la idea es que se queden con la información necesaria para
hacer un filtro y determinar el beneficio real de la relación comercial a entablar.

4. Recuerde hacer preguntas abiertas: ¿quién?, ¿porqué?,¿cuándo?, ¿dónde?, ¿cómo?, para obtener información provechosa.

5. Establezca unos objetivos para la red social: Infórmese antes de entrar a la red, acerca de quiénes son los miembros, a que sector pertenece, en lo posible solicita a alguien que sirva de puente para contactar a personas o empresas que sean de gran interés.

6. Diseñe su discurso: Antes de ingresar a algún evento de la red de trabajo,
prepare y practique una presentación de su empresa, enfóquese siempre en los beneficios y comuníqueselo de la manera más sencilla posible.

7. Genere una impresión favorable: Se cuenta con cerca de veinte segundos para dar una buena impresión, por lo tanto utilice un buen vestuarios, que seaadecuado según la ocasión, importante un grato saludo con una sonrisa, extienda su mano y siempre mantenga contacto visual, cuidando su lenguaje verbal y no verbal.

8. Llega temprano a los eventos: Para evitar la ansiedad que produce la visita por primera vez a esta serie de eventos, tome la iniciativa, salude a los demás visitantes, piense en el objetivo que le llevo allí y salga al ruedo, en la medida en que asista a estas reuniones, se sentirá mucho más cómodo y desarrollara
habilidades sociales.

9. Prepare temas de conversación: Es importante mantenerse actualizado en diversos temas que permitan entablar charlas con otras personas y dar inicio a conversaciones amenas e interesantes.

10. Hable menos y escuche más: Esto permitirá comprender las necesidades de su
interlocutor, además de conocerlo mejor y lograra hacerlo msentir importante.

11. Separase de sus colegas durante los eventos: No pierda de vista su objetivo, conozca nuevas personas,no permanezca con sus colegas, debe aprovechar cada oportunidad para crear relaciones comerciales y sociales.

¿Cuáles son los obstáculos más frecuentes?

Entre otros cabría destacar:

1. Pensar que no puede gustarle a los demás.

2. Dificultad para romper el hielo.

3. Existe el riesgo de ser mal interpretado.

4. Falta de una presentación formal.

5. Resistencia a hablar con extraños.


El networking como parte de la estrategia empresarial.

Todas las redes sociales bien administradas tienen un gran poder, pues su influencia es decisiva en cualquier negocio o en la generación de valiosas sinergias.

Los siguientes son elementos que pueden resultar muy útiles a la hora de establecer una estrategia de networking:

• Planifique la manera de cómo puede ayudar a otros, anticipándose a sus necesidades.

• Relacione a sus amigos y conocidos en las redes de trabajo de las que forma parte, para que todos se beneficien.

• Identifique y recolecte datos de quienes le gustaría conocer.

• Inscríbase en organizaciones profesionales o de los sectores en los que se encuentre.

• Aprenda a escuchar sin interrumpir a su interlocutor y a formular preguntas interesantes.

• Haga un seguimiento después de los contactos.


Conclusión.


Es común encontrar personas que no saben exactamente cómo poner en práctica su network, ni de qué forma funciona.

No es suficiente organizar encuentros y entregar tarjetas para formar una buena red de contactos. Es necesario establecer relaciones y compartir intereses e informaciones con otras personas.

Tenga un abanico de relaciones comerciales diversas y estratégicas, esto genera gran valor a sus productos y/o servicios y aumenta las posibilidades de recibir múltiples beneficios.

Fuente: Nidia Angélica Herrera Muñoz/ Executive Manager -Consultoría en Comercio Exterior COEX -gerencia@coextrading.com

jueves, 8 de noviembre de 2012

Diferenciarse de la competencia para alcanzar el éxito empresarial: Cómo gestionar un proyecto de posicionamiento web


"Ya no es suficiente contar con una página web para que nuestra empresa tenga reconocimiento. Hoy en día, quien no pone en marcha un proyecto de Posicionamiento Web, prácticamente no existe en Internet... pero ¿para qué tener un sitio bien diseñado si nadie puede encontrarme?"

Diferenciarse de la competencia para alcanzar el éxito empresarial: Cómo gestionar un proyecto de posicionamiento web.

Contar con estrategias de posicionamiento web bien planificadas es requisito esencial para cualquier empresa que quiera ser competitiva y ganar más clientes.

Las estrategia e implantación del posicionamiento web debe ser realizado por una empresa especializada y profesional; pero es importante tener en claro cuáles son los puntos básicos a tener en cuenta a la hora de desarrollar un proyecto de este tipo:

1. Conocer la estrategia comercial de la empresa: A dónde quiere ir, cuáles son sus metas. De esta manera, el proyecto de posicionamiento se encaminará de acuerdo a estos objetivos y ayudará al crecimiento de la firma.

2. Análisis de palabras claves: En base a la estrategia comercial identificada anteriormente, se procede a la elección de las palabras con las cuales la empresa desea identificarse. Se realiza una investigación de palabras más adecuadas al mercado.

3. Análisis de sinónimos del concepto: Partiendo de las palabras claves definidas inicialmente, se realiza un análisis de términos similares a ellas.

Un ejemplo de esto es el caso de una empresa que brinda servicios de seguridad e higiene industrial. Las palabras claves iniciales serán: seguridad e higiene, empresa de seguridad e higiene, seguridad industrial.

Nuestro análisis no se queda allí sino que puede extenderse a sinónimos y términos relacionados con nuestras palabras claves iniciales: ingeniero en seguridad industrial; profesional en seguridad e higiene, consultoría en seguridad e higiene, etc.

Las combinaciones y posibilidades son infinitas, por eso esta etapa del proyecto debe ser realizada cuidadosa y profesionalmente.

Luego de un análisis que tiene en cuenta el número de búsquedas, competencia y adecuación del término, se procede a elegir el grupo de palabras a utilizar en nuestra estrategia de posicionamiento web.


Se elegirán los conceptos más adecuados, con mayor número de búsquedas y menor competencia.

4. Análisis de la competencia: Se realiza un análisis de las principales páginas posicionadas bajo las mismas palabras claves y se determina la factibilidad de posicionamiento de la propia página.

5. Definición objetiva del posicionamiento: ¿Cuáles son las metas a lograr con las palabras claves elegidas? ¿Posicionarnos como los primeros en nuestra región? ¿en nuestro país? ¿Alcanzar a la competencia?.

Debe analizarse si el objetivo planteado es alcanzable: El posicionamiento web es un proceso constante, a largo plazo. Dependiendo de los objetivos que nos proponemos, el proyecto puede durar desde un par de meses hasta años enteros de trabajo continuado.

6. Análisis de resultados en Google Analytics: En esta etapa se calcula un retorno sobre la inversión, es decir ¿Cuánto vale q una persona venga a mi sitio por las palabras claves elegidas? ¿Cuántas personas llegan a mi sitio y efectivamente se interesan en él?.

Lo importante en este punto es que los usuarios se queden en nuestra página y en lo posible concreten alguna acción de compra, es decir obtener un bajo nivel de rebote.

Conclusión

Evidentemente un proyecto de posicionamiento involucra muchas más tareas y etapas; pero es necesario, en una fase inicial, conocer para más tarde manejar y gestionar de forma adecuada los principios y premisas básicas del proceso.

Sólo de esta forma seremos capaces de encarar y abordar con éxito un proyecto de posicionamiento web, como un elemento estratégico más para diferenciarnos de la competencia.

Fuente: Managers Magazine

viernes, 19 de octubre de 2012

Las discrepancias puede ser inevitables, su solución, no: Bases para resolver conflictos en la empresa


"En las empresas es normal que surjan discrepancias entre sus colaboradores y en ocasiones con clientes o proveedores. Las diferencias son algo cotidiano y no tienen por qué afectar la efectividad y operación de una organización. El verdadero problema surge cuando permitimos que esas situaciones generen conflictos. Entonces sí los resultados a corto o largo plazo se ponen en riesgo."

Las discrepancias pueden ser inevitables, su solución, no: Bases para resolver conflictos en la empresa.

Las diferencias se convierten en conflicto cuando afectan la calidad o estado de las relaciones entre las personas que tienen esos puntos de vista distintos. Permitimos que surjan los roces cuando no manejamos adecuadamente la diversidad de opiniones. En ocasiones se debe a nuestro orgullo, pues tendemos a creer que quien no piensa como nosotros está equivocado.

Partimos del hecho de que si la otra parte tuviera la razón opinaría igual que nosotros, pues por supuesto, siempre estamos bien. Nuestro orgullo nos ciega el entendimiento y nos lleva a creer esa locura de que sólo nuestras sugerencias son correctas. Pareciera que llegáramos a creer que cuando Dios tiene dudas nos consulta para que le demos el diagnóstico adecuado.

Cuando alguien no está de acuerdo conmigo no se debe a que sea tonto, incapaz o incoherente. Por supuesto que no. Esa persona afirma lo que dice porque posee información que yo no tengo, tiene puntos de vista distintos o trata de satisfacer intereses diferentes a los míos. Lo verdaderamente necio del asunto no son sus opiniones, sino que yo caiga en la trampa de creer que está mal y no me dedique a identificar cuáles son sus intereses, lógicas, información o perspectivas.

La próxima vez que enfrente un conflicto le recomiendo tomar en consideración los siguientes puntos:

1. Los conflictos suelen generarse por alguna de las siguientes diferencias:

a. De información: Es cuando las partes poseen distinta información sobre el mismo tema.

b. De objetivos: Se da cuando las personas tienen prioridades diferentes respecto a lo que deben lograr.

c. De método: Aquí la discusión se basa en cómo alcanzar los objetivos, en los procedimientos.

d. De valores: Las diferencias radican en si es correcta o permitida por la empresa la forma en que se están resolviendo los retos.

e. Por incumplimiento. Surgen cuando alguna de las partes incumplió un acuerdo.

2. Cuando identifique el conflicto haga o hágase las preguntas correctas:

a. De información: ¿Me puedes comentar en qué te basas para opinar así?.

b. De objetivos: ¿Cuáles es el objetivo a alcanzar con todo esto? Hay que mencionarlo de manera muy específica.

c. De método: ¿Cómo crees que se deben alcanzar los objetivos?, ¿qué debemos hacer para alcanzar la meta?.

d. De valores: ¿Por qué consideras que es inadecuado aceptar la propuesta de la otra persona?, ¿atenta esa forma de actuar contra las políticas de la empresa o el respeto hacia alguien?.

e. De incumplimiento: ¿Qué acuerdo incumplió la otra parte?, ¿había verdaderamente un acuerdo o sólo era una expectativa tuya sobre lo que debía hacer el otro?, ¿incumplió el otro algo a lo que se había comprometido expresamente?.

Estos cuestionamientos nos servirán para localizar la raíz de los conflictos. Una vez identificada hay que llevar a las personas a hacer un acuerdo favorable para ambos o para los resultados buscados.

Conclusión.

Por supuesto que en ocasiones afrontar y resolver las diferencias no depende solamente de seguir estas sencillas propuestas; pues el ego y orgullo humanos suelen ser el principal obstáculo para solucionar diferencias; pero ese será tema de otro análisis.

Por lo pronto quedémonos con estas ideas y pongámoslas en práctica, ya sea en una situación que estemos viviendo o que nos toque resolver por desacuerdos entre colaboradores de nuestro equipo. A fin de cuentas, ¿no es ésta una de las funciones de los jefes y líderes?.

Fuente: Rafael Ayala - Director General de Efectividad Humana/ Managers Magazine

jueves, 18 de octubre de 2012

Escenario internacional de los negocios: Estrategias locales de alcance global


"Hoy en día la globalización y la tecnología imponen un nuevo escenario competitivo lleno de desafíos. La búsqueda de talento, muchas veces escaso, empuja a las empresas a moverse a nuevos territorios y a redefinir las formas habituales de trabajar, pensar y comunicarse."

Escenario internacional de los negocios: Estrategias locales de alcance global.

Las ventajas comparativas y competitivas que han desarrollado los países en los últimos años, han promovido la formación de “clusters” de conocimientos especializados, los cuales son aprovechados por las empresas globales.

Un caso que ilustra este hecho es Chevron, la tercera empresa productora de petróleo y gas natural de Argentina, creó en el 2006 el Buenos Aires Shared Services Center (Bassc), el cual cuenta con una operación que ofrece servicios contables y de IT para apoyar los negocios de Chevron en América Latina, el Reino Unido y Estados Unidos.

Las razones por las cuales Chevron creó este centro de servicios compartidos en Argentina, obedecen a las ventajas competitivas del país en la educación formal y el idioma inglés. Por su parte, Grundfos, uno de los principales fabricantes de bombas y sistemas de aguas residuales en el mundo, abrió un centro financiero de servicios compartidos en Budapest, un centro de tecnología de agua en Fresno, EE.UU. y una ensambladora de equipos sanitarios en Argentina, basándose siempre en las especialidades de cada región para el desarrollo de dichas actividades.

La estrategia de las empresas globales consiste en “estar donde el conocimiento está“. Este tipo de enfoque implica que las empresas están pasando de una estructura de casa matriz con pequeñas divisiones en todo el mundo, a otra en la cual, las divisiones son establecidas o creadas en función de la ubicación del talento requeridos para el desarrollo de determinadas unidades.

Esta nueva estructura implica gestionar una fuerza de trabajo global, lo cual no es tarea fácil. Son pocas las empresas que han logrado desarrollar una estrategia que les permita transformar esa diversidad cultural en una verdadera fortaleza competitiva y alcanzar los objetivos propuestos.

¿Que se necesita entonces para ser exitoso en la gestión del talento global?, “Hay que desarrollar una mentalidad global”, dice Flemming Poulfeldt, profesor de Gestión en la Escuela de Negocios de Copenhague. “Hay que estar abiertos a nuevas formas de pensar y crear un ambiente, tanto en casa como en el extranjero, que sea acogedor y de apoyo para los trabajadores globales”.

“Lo que hemos encontrado es que mientras mayor diversidad tenemos, mejores soluciones encontramos”, afirma Lisbet Thyge Frandsen, Group Senior Vice President en Grundfos. Un aspecto importante a tener en cuenta en la gestión de las diferencias culturales, es el hecho de promover la diversidad cultural en todo momento. Empresas como IBM están alentando a sus empleados a escribir blogs y utilizar otras formas de redes sociales, ya que esto constituye una herramienta esencial para tender puentes entre las diferentes culturas, a través de la creación de comunidades virtuales dentro de su personal.

Por su parte, el Buenos Aires Shared Services Center de Chevron, ha incorporado recientemente un programa de desarrollo de Inteligencia Cultural para sus equipos globales el cual ha sido preparado por ICEBERG. Se diseñaron sesiones de entrenamiento basadas en ejercicios prácticos y la simulación de problemas reales en situaciones de diversidad cultural. El objetivo es que los trabajadores incrementen su nivel de conciencia cultural, adquieran herramientas para ser más efectivos en su trabajo con personas de otras culturas y construyan sobre las fortalezas y herramientas de sus colegas y clientes internos.

Conclusión.

La creación de equipos globales efectivos físicamente separados, sólo es posible cuando se les facilita espacios y tiempo para la construcción de confianza.

¿Participa Ud. en comunidades virtuales con colegas de otras culturas?, ¿Ha participado en sesiones de entrenamiento intercultural con colegas extranjeros? ¡Compárta su experiencia!

Fuente: Iceberg Consulting


miércoles, 17 de octubre de 2012

La importancia de la planificación en la empresa: Objetivos, estrategias y sistematización del "Plan de Ventas"


“Vender más, a más gente, con más frecuencia y a mayor margen”. (Sutton)

La importancia de la planificación en la empresa: Objetivos, estrategias y sistematización del "Plan de Ventas".

El plan de ventas es, en sí, un conjunto de actividades, ordenadas y sistematizadas, en donde se proyectan las ventas periódicamente que se estiman realizar en el siguiente ejercicio. Para ello, es normal que el punto de comparación sea la venta que se registró en el periodo anterior.

El pronóstico de ventas que queda registrado dentro del plan, es por ello considerado como la proyección a futuro más importante que tiene una empresa, del cual derivan los planes de los demás departamentos de la organización. (Kotler, 2006)

La importancia del plan de ventas consiste, por ende, en determinar con mayor certeza cuál será dicho pronóstico de ventas, lo cual resulta vital para cualquier empresa, a fin de que logre sus metas incrementales de volúmenes de venta y de ganancias (Chase, 2004), lo cual apoyará la elaboración de estrategias competitivas (Slater , 2001), logrando así un máximo retorno de inversión en las actividades de comercialización (Schinagl, 2005).

Lo simple de estas definiciones hace que el objetivo de ventas sea muy claro: “vender más, a más gente, con más frecuencia y a mayor margen”. (Sutton, 2003). No obstante, para lograr esto, se requiere de un método de ventas, es decir, de un proceso repetible y replicable que garantice resultados constantes y pronosticables. (Kotler). Es por ello que el método de venta corresponde sólo a una guía que orienta los esfuerzos desde la prospección hasta el cierre del negocio así como el seguimiento pos-venta.

No obstante, lo anterior resulta contrario a otros enfoques que consideran que el éxito de las ventas depende más de la interacción interpersonal con los compradores (Dwyer, 2000). Esta última visión hace que cuando se dé capacitación a los ejecutivos de venta, la misma se centre en adquirir conocimientos sobre los productos y/o servicios que la empresa ofrece al mercado (Borworth, 2004), o bien, se limite tan sólo a enfocarse en aspectos de interacción personal orientados para atender a prospectos o clientes a través de la interacción cara a cara o face to face (F2F). Esto es un error, pues hace que el entrenamiento se enfoque a aspectos tácticos y técnicas de ventas, pero descuida la visión estratégica del esfuerzo de ventas (Schinagl, N., 2010).

Desafortunadamente, la visión táctica hace que el personal de ventas ejecute la planeación del esfuerzo de ventas de manera empírica y no dentro de un esquema unificado y comprobado, dependiendo más de las mejores prácticas adquiridas o de la limitada experiencia que han acumulado dentro de la actividad de ventas, y con “una falta generalizada del entendimiento y medición de métricas de éxito de ventas”, lo cual evita identificar áreas de oportunidad, medir los avances para lograr la optimización de recursos disponibles, lo mismo que el potencial de ventas.


Recientes investigaciones, aunadas al TAS Index Global Sales Effectivenness Benchmark Study, concluyen que menos de la mitad de los equipos de venta de empresas globales llegan con éxito a sus metas de ventas. No obstante, los ejecutivos de venta que utilizan metodologías como lo es el método PEEV (Planeación Estratégica del Esfuerzo de Ventas), logran contrariamente que más de la mitad de las veces ejecuten mejor y con mejores resultados de aquellos que no las implementan.

El método PEEV al que nos referimos, consta de dos análisis principales: el análisis CPR (acrónimo que indica las tres fuentes de ingreso de una empresa: conversión, penetración y retención) y el análisis de cartera de clientes, de los cuales se derivan métricas específicas de cada cartera de clientes que guían dicho esfuerzo de retención, penetración y prospección del profesional de ventas para impactar las métricas de éxito de ventas, como lo es el % de cierre, facturación, churn rate (tasa de pérdida de clientes), entre otros.

El uso de este tipo de metodología impacta en promedio en los siguientes indicadores:

a. Certeza y cumplimiento del pronóstico de ventas: Incremento del 32%

b. Porcentaje de cierre promedio: Mejora del 27.5%

c. Facturación promedio: Aumento del 26.5%

d. ROMI (return on marketing investment): Mejora del 25%

e. Ciclo de cierre promedio: Disminución del 24.3%

f. Churn rate promedio: Reducción del 18.1%

Conclusión.

No hay que olvidar que un verdadero "Plan de Ventas" debe comenzar analizando lo qué se va a vender (diseño, materiales con los que esté fabricado, medidas, modelos, color, precio); siguiendo con una definición de las condiciones de venta; una revisión de las estrategias orientadas tanto a consumidores como a compradores,atendiendo al capítulo de posibles reducciones de precios.

En dicho estudio también hay que incluir los factores que se refieren a la identificación de clientes potenciales y los canales de distribución además de realizar una revisión de las conductas de compra y de las plazas en donde se pretende vender el producto.

Solo desde el análisis, la planificación sistemática y la estrategia se pueden alcanzar los objetivos empresariales en el área de ventas.

Fuente: cnnexpansion.com