La actividad comercial internacional debe ser entendida y gestionada con una nueva mentalidad, surgida de la constante adaptación al cambio, el profundo análisis de los factores que inciden en el proceso y la aplicación del pensamiento estratégico a la toma de decisiones.
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jueves, 19 de enero de 2012
Supere el ¡No!: Negociaciones con personas difíciles
"En las negociaciones complejas, cada cual considera al otro como una persona difícil.… No importa quién es el difícil; el reto es transformar un enfrentamiento en un ejercicio de solución conjunta de problemas” William Ury.
Negociaciones con personas difíciles
Una década después de la primera edición del best-seller, “Sí... ¡De acuerdo!. Cómo negociar sin ceder”, que preparó en colaboración con Roger Fisher, William Ury publicó un libro con el sugestivo título “!Supere el No!. Cómo negociar con personas que adoptan posiciones obstinadas”.
Aclara que, inicialmente, pensó subtitularlo “cómo negociar con personas obstinadas”, pero prefirió “como negociar con personas que adoptan posiciones obstinadas”. Me parece muy atinado este enfoque porque, aunque hay personas que “casi siempre” son obstinadas, los que decimos que “casi nunca” lo somos, en la práctica, en muchas ocasiones asumimos este comportamiento.
“Ser obstinado”, al parecer, es un rasgo de la personalidad de algunas personas; asumir posiciones obstinadas, es un comportamiento al que acudimos, aunque sea inconscientemente, cuando pensamos que tenemos la razón. En el primer caso, lo sentimos como un comportamiento “agresivo”; en el segundo, es un “mecanismo de defensa”.
Ury utiliza enfoques y conceptos desarrollados en el primer libro, que se corresponden con la denominada “Doctrina Harvard” para las negociaciones colaborativas (“basada en principios”, le llaman). No obstante, en este último libro, propone una estrategia, procesos y técnicas para manejar conflictos que resultan novedosos e interesantes.
Las preguntas clave que se plantea responder con la tecnología que propone son: ¿Cómo puede uno transformar un enfrentamiento en cooperación?. ¿Cómo puede uno convertir conflictos que se van a desatar, en problemas que se van a resolver?.
Algunos conceptos interesantes que plantea en la introducción son:
•La cooperación no significa el fin de la competición: No eliminaremos nuestras diferencias -ni debemos eliminarlas-, pero podemos enfrentarlas mas constructivamente. El camino que lleva del enfrentamiento a la cooperación es la negociación.
•Claro que a mí me gustaría llegar al sí- refiriéndose al enfoque del primer libro- pero ¿qué tal si los de la otra parte dicen que no?. ¿Qué tal que si no quieren colaborar?.
•La verdad es que, en las negociaciones difíciles, cada cual considera al otro como una persona difícil.
Cinco obstáculos o barreras para la cooperación
Para la formulación de su propuesta, Ury parte de identificar lo que considera “Cinco obstáculos para la cooperación”, que son situaciones generadoras potenciales de conflicto y que son las siguientes:
1.- La reacción de usted: “Para ser honesto, el primer obstáculo está en nosotros mismos”, plantea Ury. Efectivamente, cuando uno está estresado, cuando encuentra un NO, o cuando es objeto de un ataque, lo natural es que uno desee dar golpe, por golpe. Otra reacción puede ser ceder impulsivamente, tan sólo para cerrar la negociación y salvar las relaciones. Con esto, usted pierde y, habiendo demostrado debilidad, se expone a que otros la exploten. El problema que uno enfrenta en las negociaciones, no es solamente el comportamiento difícil de la otra parte, sino la reacción de uno mismo, que fácilmente podría perpetuar ese comportamiento.
2.-Las emociones de los otros: El segundo obstáculo son las emociones negativas de la otra parte. Los ataques podrían deberse a ira o a hostilidad. Las posiciones inflexibles del “otro” podrían estar ocultando miedo y falta de confianza. Convencidos de que ellos tienen la razón, y que usted está equivocado, podrían negarse a escucharlo.
3-La posición de los otros: En una solución conjunta, usted y la otra parte abordan y atacan el problema conjuntamente. El obstáculo en el camino es el comportamiento posicional de la otra parte: su hábito de atrincherarse en una posición y de tratar de hacerlo ceder a usted. Con frecuencia, esta clase de personas no saben otra manera de negociar.
4.- El descontento de los otros:Tal vez el objetivo de usted sea lograr un acuerdo satisfactorio para ambas partes, pero podría encontrar que a los de la otra parte no les interesa ese resultado. Podrían no ver cómo los beneficiaría a ellos. Aunque usted pueda satisfacer los intereses de ellos, quizá teman perder prestigio si se echan para atrás. Y, si la idea es de usted, podrían rechazarla tan sólo por esa razón.
5.-El poder de los otros: Por último, si los de la otra parte ven la negociación como un asunto de ganar/perder, estarán resueltos a derrotarlo a usted. Tal vez se guíen por el precepto “Lo que es mío es mío, y lo que es de usted es negociable”. Si ellos pueden obtener lo que quieren mediante juegos de poder, ¿por qué van a cooperar con usted?.
Filosofía de la “estrategia de penetración”.
Para superar cada uno de estos obstáculos para la cooperación, Ury propone una estrategia de cinco pasos, que denomina “Estrategia de negociación de penetración”. .
La esencia de la estrategia de penetración es la acción indirecta, que consiste en “...hacer lo contrario de lo que naturalmente deseamos hacer (o esperan de nosotros) en situaciones difíciles...”. Cuando la otra parte emplea evasivas o nos ataca, deseamos pagarle con la misma moneda.
Cuando nos enfrentan con posiciones irracionales, tendemos a responder con el mismo comportamiento. Pero, lo único que logramos con esto es quedar frustrados, y jugar el juego que practican los de la otra parte y según las reglas de ellos.
La única gran oportunidad que usted tiene es cambiar el juego, plantea Ury. En lugar de jugar a la manera de ellos, haga que ellos jueguen a la manera de usted, practicando la solución conjunta de problemas. El gran bateador Babe Ruth, una vez reveló su secreto de bateo; consideraba al lanzador del equipo adversario como un socio, que le proporcionaba la oportunidad de batear un jonrón.
Al igual que en las artes marciales, usted debe evitar oponer directamente su fuerza a la de su oponente. Como los esfuerzos por vencer la resistencia que ellos oponen sólo suele aumentarla, trate de “rodear la resistencia”. Es la mejor forma de superarla.
En lugar de decirles qué cosa deben hacer, haga que la entiendan. En lugar de presionarlos para que cambien de parecer, cree un ambiente en el cual ellos puedan aprender. Solamente ellos pueden superar su propia resistencia; la tarea de usted es ayudarlos a ellos.
Antes de pensar en la estrategia que usted debe seguir, lo primero que debe hacer es prepararse. El secreto del éxito en las negociaciones es sencillo: prepararse, prepararse y prepararse...La mayoría de las negociaciones están ganadas o perdidas de antemano, desde antes de iniciar las conversaciones, según la calidad de la preparación... usted no puede darse el lujo de no prepararse. Destine tiempo a la preparación, aunque ello signifique quitarle tiempo a la propia negociación, recomienda Ury.
Identificadas las barreras, Ury propone la estrategia que debe aplicarse para enfrentar cada una. Un resumen de su propuesta se presenta en el siguiente esquema.
Estrategias recomendadas para cada obstáculo (barrera).
1.-Subir al balcón: Esta es la estrategia para enfrentar la primera barrera: “La reacción de usted”.Cuando nos dicen, o nos hacen, algo que nos incomoda, generalmente, tenemos tres posibles reacciones: contra-atacar, ceder, o romper relaciones. Ninguna nos conduce adonde queremos. "Hable con ira y pronunciará el mejor de los discursos, que siempre lamentará”, plantea Ury citando a Ambrose Bierce.
Cuando usted se encuentre en una situación difícil se recomienda: tomar las cosas con calma, pensar con serenidad y analizar las cosas con objetividad. Para esto, imagine que la discusión tiene lugar en un escenario y que usted SUBE AL BALCON, que le permite ver el escenario, lo que significa apartarse de sus impulsos y emociones naturales.
El objetivo de esta primera estrategia es que usted logre recuperar el equilibrio mental y concentrarse en lo que desea.
2.Póngase del lado de su oponente: Rara vez conviene responder a los prejuicios y a las emociones con un ataque frontal. Es mejor fingir que uno está de acuerdo con ellos, para ganar tiempo y poder combatirlos. “Es importante aprender a navegar con viento contrario y maniobrar hasta encontrar buen viento”, planteó un filósofo que cita Ury.
El secreto para desarmar a una persona es la sorpresa. Es una de las tácticas que plantea Sun Tsu en “El Arte de la Guerra”. Hacer todo lo contrario de lo que él espera que usted haga. Si “B” se atrinchera tras un “Muro de Piedra”, lo que espera es que usted lo presione; si ataca, espera que usted oponga resistencia. Haga todo lo contrario. “Póngase del lado de él”. Esto lo desalienta y le abre el camino para cambiar su postura adversa.
“Ponerse del lado del oponente” implica tres cosas: escuchar, reconocer y acceder. Escuchar lo que ellos dicen. Reconocer su punto de vista, sus sentimientos, su idoneidad y su prestigio. Acceder, cada vez que pueda.
3.-Replantear: Establecido un clima favorable para la negociación, el siguiente desafío es “cambiar el juego”. Para esto, haga lo contrario de lo que usted se siente tentado a hacer. Trate al otro como un compañero. En lugar de rechazar lo que dice, acéptelo y replantéelo, como una oportunidad para hablar del problema. “Lo comprendo.. me parece sugerente su propuesta… ¿Por qué quiere usted eso?. Ayúdeme a entender el problema que quiere solucionar”. Al responder, la otra persona, tiene que centrarse en los problemas e intereses y no en las posiciones. Con esto, usted propicia el “cambio del juego”, de una confrontación de posiciones a un análisis para la solución de problemas
La manera más obvia de dirigir la atención de su oponente hacia el problema es hablándole de este. Si lo hace mediante afirmaciones, lo más probable es que provoque resistencia. Es mejor hacer preguntas. En lugar de darle a su oponente la “respuesta correcta”, trate de formularle las preguntas más adecuadas. En lugar de tratar de “enseñarle”, “deje que sea el problema mismo el que le enseñe”.
El instrumento más valioso para “replantear el juego” es la pregunta encaminada a solucionar el problema. Esto hace enfocar la atención en los intereses de ambas partes, en las alternativas para satisfacerlos y en las normas de justicia para solucionar las diferencias. (la sugerencia de utilizar preguntas para “aprender y resolver los problemas”, se corresponde con el método socrático de “enseñanza-aprendizaje)
Preguntas típicas que Ury sugiere son: “¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Qué tal si.?. Además, propone “Pídale consejo a su oponente”. Pregúntele: ¿Qué sugiere que haga?, ¿Qué haría usted si estuviera en mi lugar?. ¿Qué les diría usted a las personas que represento?.
Es halagador que a uno le pidan consejo. Así le reconoce usted a su oponente idoneidad y estatus. Con eso, no sólo lo “desarma” sino que lo informa acerca de su problema y de las restricciones que pesan sobre usted. Cuando usted hace partícipe del problema a su oponente, este comienza a sentirse responsable de desempeñar con decoro un papel positivo. Pedir consejo es uno de los recursos más eficaces para cambiar el juego.
La pregunta es sólo la mitad de lo que usted necesita para resolver el problema. La otra mitad es lo que usted logra con un silencio cargado de emoción, que invade el recinto mientras su oponente medita la respuesta. Si usted ve que sus preguntas hicieron sentir incómoda a la otra persona, puede sentir la tentación de ayudarla a salir del apuro, rompiendo el silencio. Resista esta tentación y espere que la persona con la que está negociando diga algo. Después de todo, su pregunta es completamente válida. “Deje que el silencio y el malestar cumplan su labor”,.
4.-Tienda un Puente: Usted ya está preparado para llegar a un acuerdo, tras controlar sus emociones, calmar las de su oponente y replantear su posición. Sin embargo, es posible que su oponente no quiera llegar a un acuerdo. La resistencia puede manifestarse de varias maneras: falta de interés en las propuestas de usted, planteamientos ambiguos, demoras, incumplimientos o una negación directa.
A menudo, atribuimos la resistencia de nuestro oponente a su personalidad o su forma de ser, pero detrás del estancamiento suele haber razones de peso. Cuatro de las más comunes, según Ury, son: 1 No es idea de “B”. 2.Intereses no satisfechos.3. Temor de quedar mal. 4.Pretender mucho en muy corto tiempo.
Frustrado por la resistencia de su oponente, usted podría tener la tentación de “empujar” (presionar). Pero, con esto, usted podría crear más dificultades para llegar a un acuerdo. Esto pondría de relieve que la propuesta es de usted y no de él, que no satisface los intereses de su oponente, y se le dificultaría aceptar lo que usted propone, pues sentiría que está cediendo a las presiones de usted.
En lugar de presionar a su oponente hacia un acuerdo, haga todo lo contrario, trate de atraerlo en la dirección que usted desea que avance. Lo que tiene que hacer es tender un puente de oro sobre el vacío entre ustedes, replantear la retirada y convertirla en una marcha hacia una solución mejor. Tender ese “puente” significa ayudar al oponente a superar los cuatro obstáculos más comunes que impiden llegar a un acuerdo, que se mencionaron anteriormente.
Para estos, Ury propone las siguientes estrategias: 1.Incluir a su oponente en la solución, para que esta se convierta en una idea suya, no solo de usted. 2.Satisfacer los intereses de su oponente. 3.Ayudarlo a quedar bien. 4.Facilitar el proceso de negociación, hasta donde sea posible.
5.- Use el poder para educar, no para vencer: “El mejor general es el que nunca se deja arrastrar a la batalla”, una cita de Sun Tzu con que inicia Ury la presentación de esta estrategia. ¿Qué camino le queda a Ud. si, a pesar de todos sus esfuerzos, su oponente se niega a llegar a un acuerdo, porque piensa que tiene más poder que usted para imponerle su solución?.
Usted podría llegar a la conclusión de que no le queda otra alternativa que jugar el juego de su oponente, amenazar o tratar de obligarlo a que renuncie a sus posiciones (intereses). La ira y la hostilidad harán inservibles sus esfuerzos anteriores. Como dijo Gandhi, “Ojo por ojo, y todos podemos acabar ciegos”.
El peor error que podemos cometer cuando nos sentimos frustrados es abandonar el juego de solucionar problemas para embarcarnos en el juego del poder. En lugar de usar el poder para vencer a su oponente, utilícelo para ayudarle a entrar en razón, para que comprenda que la única forma de ganar es ganar juntos. Trate de hacerle ver que lo peor sería no llegar a un acuerdo. Incluso si usted gana la batalla, es probable que pierda la guerra, pues en el proceso podría destruir las relaciones con su oponente.
Desempeñe el papel de un “consejero respetuoso”. Las tácticas que propone Ury para esto son las siguientes.
•Formule preguntas para revelar la realidad: Si su oponente no comprende, o no valora suficientemente, las consecuencias de no llegar a un acuerdo, usted debe “ayudarlo a comprender”. La manera mas sencilla y económica de “educar” a su oponente, es dejándolo que aprenda por sí mismo. Formúlele preguntas que le ayuden a reflexionar sobre el efecto de no llegar a un acuerdo. Fue la táctica que aplicó Iacocca para pedirle al Congreso de EEUU un crédito por 1500 millones de dólares para salvar a la Chrysler de la quiebra, en 1979. “¿Sería mejor para el país que Chrysler cerrara y la tasa de desempleo aumentara en otro 0,5% de la noche a la mañana?”, “¿Prefieren que el país asuma gastos por 2700 millones para el pago de seguros y prestaciones sociales por desempleo?”.
•Advierta, no amenace: Las preguntas quizás no siempre sean suficientes para “educar” a su oponente acerca de las consecuencias de no llegar a un acuerdo. El siguiente paso es plantear directamente las consecuencias. Sin embargo, usted debe tener cuidado de no amenazar. Las amenazas suelen volverse contra uno y convertir un problema de dinero en una cuestión de orgullo personal.
Una amenaza directa también hará que la organización de su oponente se una en contra suya. Los conflictos internos que puedan tener entre ellos, y que quizás usted pueda aprovechar en algún momento, pasarán a segundo plano y todos se unirán para atacarlo a usted, su enemigo común. La clave está en decir las cosas en forma de advertencia, de “preocupación”, no de amenaza.
Hay una diferencia fundamental, aunque sutil. Amenazar es anunciar la intención de lesionar o castigar al oponente. Advertir, por el contrario, es prevenirlo acerca de un peligro. La amenaza comunica lo que usted está dispuesto a hacer si él no accede. La advertencia comunica lo que “podrá suceder” si no llegan a acuerdo, presenta las consecuencias como si fueran producto de la situación, no de acciones que usted pueda tomar. La amenaza implica enfrentamiento, la advertencia comunica respeto.
Presente su información en un tono neutral y deje que su oponente sea quien decida.
•Demuestre y utilice su MAAN: Si su oponente hace caso omiso de su advertencia, el siguiente paso es demostrarle el MAAN (Mejor Alternativa de Acuerdo Negociado) que usted tiene. Una demostración de lo que usted podría hacer, sin necesidad de ponerlo en práctica. No tiene que revelarlo, simplemente que su oponente sepa que usted tiene otras alternativas. No obstante, “deje la puerta abierta para que su oponente recapacite”, propone Ury.
•Forme coaliciones: Usted, sólo, podría no tener suficiente poder. Por suerte, casi todas las negociaciones se realizan en una comunidad más grande, que puede ser la “tercera fuerza” en las negociaciones. Muchas veces, incluir a otras partes es la forma más eficaz de refrenar los ataques del oponente. Lo más natural es acudir a los amigos y aliados, raramente pensamos en apelar a gente cercana a nuestro oponente, inclusive miembros de la organización de este que pueden ser más receptivos. No siempre “B” es “monolítico”. Un ejemplo: cuando Cuba preparó su estrategia para entrar en el ECOSOC (Consejo Económico Social) de NNUU, en el “bloque” de países que “controlaba” EEUU, que pretendía bloquear las legítimas aspiraciones de Cuba de pertenecer a ese órgano, se encontraron países con los cuales pudimos negociar el apoyo que, finalmente, facilitó la entrada de Cuba.
•Recurra a terceros: Al margen de posibles “coaliciones”, puede ser efectivo “incorporar” a terceros. Puede ser como mediador, o simplemente expresando sus deseos de que lleguemos a un acuerdo, por interés de un colectivo, una comunidad, o un grupo social determinado.
•Deje que su oponente escoja: Cuando parece que su oponente está accediendo, usted debe permitirle que tome su propia decisión. Respete la libertad que él tiene de escoger entre las consecuencias de no llegar a un acuerdo y el “puente de oro” que usted le ofrece. No le dé a su oponente dos alternativas inamovibles. Permítale que tome “su” decisión”.
•Aunque esté en posición de ganar, negocie: Un resultado impuesto nunca es estable. Aunque usted tenga una ventaja decisiva de poder, piénselo dos veces, antes de lanzarse a la victoria imponiendo un acuerdo humillante a su oponente. Los resultados más estables y satisfactorios, incluso para la parte más fuerte, suelen ser los que se logran a base de negociaciones.
•Forje un acuerdo duradero: Una vez que usted logre hacer entrar en razón a su oponente, el último desafío es traducir esa buena voluntad en negociar un acuerdo sólido y duradero. Llegar a un acuerdo es una cosa, ejecutarlo es otra. Es necesario diseñar un convenio que induzca a su oponente a cumplir y que lo proteja a usted en caso contrario. No necesita mostrar desconfianza, sino actuar independientemente de la confianza.
Si tiene dudas acerca de la confiabilidad de su oponente diseñe el convenio de tal manera que usted no tenga que cumplir su parte hasta que él cumpla la suya. Si usted es comprador, entregue el pago en depósito a un tercero. Invite a personas o instituciones significativas para su oponente, para que sirvan de testigos. No permita que su oponente interprete sus dudas como un ataque, o expresión de desconfianza.
Si él le dice “Confíe en mí”, respóndale, “Por supuesto que confío en usted, estoy seguro de que nada sucederá, pero nuestro abogado insiste en las cláusulas de garantía”.
Otro aspecto de un “acuerdo duradero” son las relaciones. Si su oponente deja la mesa sintiéndose agraviado, quizá no haga un buen trabajo para convencer a sus representados de las ventajas del acuerdo, o se presentarán dificultades en su ejecución. Déjelo con la sensación de que “logró una victoria”.
Finalmente, Ury plantea que pongamos toda nuestra atención en la satisfacción de ambas partes, no en la victoria. No trate de imponerle una solución a su oponente, sino de educarlo acerca de la mejor alternativa para él, y para usted. “En síntesis, utilice el poder para educar, no para atacar”, concluye.
Fuente: Aléxis Codina
viernes, 2 de septiembre de 2011
Como planificar, estructurar y llevar a cabo un proceso de negociación internacional: Breves apuntes
"El aprendizaje acerca de cómo negociar en escenarios internacionales constituye un reto tan complejo como gratificante, que a su vez exige altas dosis de motivación y continuidad"
Los retos de la negociación internacional
La negociación internacional encierra tres grandes retos: 1. Fijar valor al objeto negociado 2. Establecer un acuerdo más o menos duradero 3. Mantener un compromiso
En esencia no es tan importante la duración del acuerdo como la profundidad del mismo (negociación expansiva) En este sentido es fundamental desarrollar una detallada especificación de los acuerdos alcanzados, dejando constancia escrita de los mismos, para evitar conflictos posteriores y la necesidad de renegociar los términos aceptados por las partes
Análisis del Entorno en la negociación:
Las partes deben analizar exhaustivamente, y con carácter previo a la negociación, los elementos que intervienen en el proceso negociador: 1. Las partes 2. El objeto 3. El entorno
No tienen suficiente información como para definir la importancia de las propias oportunidades. Tampoco alcanzan a precisar el grado de flexibilidad razonable para colaborar con el otro en la búsqueda de sus fines, pero una vez identificada la otra parte como aliado potencial, éste es el paso inicial.
Así entonces se explora al comienzo de cada encuentro de negociación; y también, cada vez que sea preciso desarrollar y pactar reglas de juego.
Todo se transforma obligatoriamente en estrategia. Un sistema negocial complejo, que solo se aprende con la práctica de la negociación, aunque sea cierto que sigue unas pautas ya establecidas (vgr. necesidad de conocer ventajas competitivas y puntos fuertes propios además, de las ventajas de los argumentos de la contraparte y las debilidades propias y ajenas, interpretación del lenguaje no verbal etc)
Las partes implicadas en la negociación deben realizar individualmente una serie de acciones de inteligencia, previas al inicio del proceso (vgr. Identificación de intereses, definición de objetivos, formación de equipos negociadores, evaluación de la situación, análisis aspectos contractuales..)
La preparación se inicia por una comprensión clara de los asuntos a tratar con la finalidad de evitar que la estrategia se convierta en una mera expresión de deseo. Cuanto más exhaustiva y completa sea esta fase se obtendrán mejores resultados
Abarca tanto los aspectos económicos (costes/ beneficios) como psicológicos (conocimiento de la contraparte, búsqueda de ambientes adecuados. Es fundamental tomar en consideración la influencia que ejerce el poder, representado por el grado de capacidad para influir o dominar una situación
El poder puede referirse a los atributos intrínsecos como a su percepción como una pauta de comportamiento, y debe ser analizado de forma relativa en cada negociación (aunque una parte sea poderosa puede estar en una posición más débil)
Las decisiones adoptadas en esta fase son más racionales porque hay más tiempo para pensar, se pueden producir interrupciones, obtener información o buscar asesoramiento, y además no se está bajo presión psicológica
La información es un factor esencial para un correcto desarrollo del proceso negociador. En el caso de búsqueda de acuerdos entre Estados es importante conocer los antecedentes y resultados de otras negociaciones realizadas anteriormente (vgr. Con que país se trató, que acuerdos se suscribieron, contenido de los mismos….). Igualmente se deben obtener datos relativos a su coyuntura económica, estructura de gobierno, áreas de competencia relacionadas con la negociación, personas vinculadas a esas áreas…)
Preparación de la negociación
La preparación de la negociación implica: 1. Definir los asuntos a tratar 2. Establecer los objetivos 3. Analizar la situación desde la perspectiva de la otra parte 4. Consultar con terceros
Asuntos a tratar: 1. Asuntos en conflicto 2. Prioridades 3. Grado de conflicto 4. Valor de las relaciones entre las partes 5. Costo del proceso
Los asuntos conflictivos deben de ser detectados previamente (vgr. Costes de salarios en subcontrataciones), y ser analizados de forma competitiva, identificando los que se prestan a la cooperación entre las partes
Los puntos de la agenda pueden tener distintas prioridades, que deben ser identificadas para facilitar la negociación (el cruce de temas y prioridades facilitará el acuerdo final)
En suma, la preparación de la negociación exige un análisis exhaustivo de todos los factores que pueden incidir, de forma directa o indirecta en el proceso:
El entorno físico de la negociación constituye un factor decisivo, y una ventaja psicológica para el anfitrión, conocedor del terreno en el que se van a desarrollar las conversaciones. Es la contraparte la que se tiene que adaptar a dicho escenario.
1. Entornos inadecuados: Pasillos, mostradores, plantas de producción 2. Entornos moderadamente adecuados: Mesas cuadradas o rectangulares, salas demasiado amplias o demasiado pequeñas, falta de iluminación, interrupciones ocasionadas por factores externos 3. Entornos adecuados: Mesas redondas, espacios suficientes e iluminados
Además no hay que olvidar que el Protocolo interno constituye la máxima expresión del uso de las técnicas relacionadas con el entorno
El ambiente en el que se desarrolla la negociación constituye un factor fundamental para ganar la confianza de la contraparte y alcanzar los objetivos del proceso:Tipos de ambiente: 1. Cordial 2. Formal 3. Indiferente 4. Antagónico 5. Hostil
Un buen negociador debe saber crear y mantener un ambiente cordial propicio para la negociación, controlando la expresión de sus sentimientos (No se debe olvidar que el verdadero negociador es un gran actor
La cordialidad se logra a través de la amabilidad, de escuchar sinceramente a la otra parte desde el inicio del proceso evitando reacciones bruscas ,interrumpiendo cuando habla o sometiéndola a un duro y constante interrogatorio
El ambiente cordial es conveniente siempre, pero necesario cuando: 1. Se pretende solucionar un problema 2. Se está en una situación de debilidad 3. Se negocia con una contraparte cordial 4. Se quiere preservar la relación a largo plazo
Los ambientes formales son propios de las negociaciones con instituciones o entre gobiernos, no siempre entre empresas, donde es más común la distensión. En este caso los negociadores están obligados a respetar exhaustivamente el protocolo y a comportarse como verdaderos actores
Los ambientes claramente negativos para el desarrollo del proceso se refieren a la indiferencia y la hostilidad. En ambos casos es realmente difícil detectar intereses comunes en la negociación, por lo que las partes no cultivan las relaciones humanas poniéndose en el lugar del otro, no atienden ni escuchan los argumentos mutuos y se termina generando conflicto
En este tipo de ambientes es fundamental saber manejar los tiempos, realizar recesos y saber despertar en la contraparte el interés por la causa común de los temas a negociar
No existe una fórmula unívoca para el desarrollo del proceso negociador en escenarios internacionales, pero sí se pueden apuntar una serie de aspectos- interrogantes de ayuda a considerar en la etapa de preparación:
¿Cuáles son las expectativas respecto al entorno social?
¿Cómo es la cultura corporativa, y quiénes participan en el proceso de toma de decisiones?
¿Cómo se toman las decisiones?
¿Cómo podrían influir en el proceso negociador las actitudes culturales y el carácter nacional?
¿De qué manera podrían influir las diferencias de lógica, razonamientos, precedentes jurídicos y presunciones contractuales?
¿Cómo se pueden reducir al mínimo malentendidos culturales en la interpretación de la comunicación verbal y contextual?
¿Qué medidas aseguran la superación de limitaciones en la traducción e interpretación de los acuerdos alcanzados?
Considerando la orientación cultural propia, así como la de la contraparte
¿Cuántas personas deben formar parte del equipo negociador? estatus y rango
¿Cuál es el poder de negociación propio y el de la contraparte en la toma de decisiones?
Se debe dedicar tiempo a cultivar relaciones humanas… ¿cuánto?
¿Cómo se toman las decisiones? ¿etapa por etapa o impulsivamente?
¿Qué tipo de argumento persuadiría a la contraparte?
¿Cuánto tiempo debe planear para llegar a un acuerdo?
¿Tiene Ud. La misma predisposición de la contraparte para asumir riesgos?
¿Cuál es el criterio principal de las decisiones? ¿guardar las apariencias, mantener la dignidad o el costo/beneficio? ¿son la lealtad y fidelidad criterios importantes?
Objetivos de la negociación
La negociación debe contar con una intención concreta, que servirá de base para ceder y saber en que se cede
El primer objetivo será alcanzar el acuerdo, pues de otro modo se sufrirán las consecuencias de una incorrecta negociación
El objetivo mínimo se establece levemente por encima del umbral de lo aceptable, porque de no ser así se decidirá incorrectamente
El segundo objetivo se centra en mantener y alcanzar en el acuerdo las condiciones esperadas. El tercer objetivo es obtener un resultado más ventajoso
Es muy importante tener claro lo que es realmente importante, las metas y parámetros reales tratando de delinear las metas y parámetros reales de la contraparte.
Muchas negociaciones fracasan por que los interlocutores están muy preocupados por como tomar ventaja, olvidando sus verdaderas necesidades. Si se pierde la pista de las propias metas se acabarán rompiendo las negociaciones.
La conexión de objetivos y estrategias a seguir en el proceso de negociación lleva a analizar previamente los mínimos y máximos a considerar :1. ¿Qué es lo mínimo que yo puedo aceptar para resolver el conflicto? 2. ¿Qué es lo máximo que puedo pedir sin parecer violento? 3. ¿Qué es lo máximo que puedo entregar? 4. ¿Qué es lo mínimo que puedo ofrecer sin parecer violento?
Núcleo de la negociación
Es la etapa de aplicación de todo el esfuerzo realizado en la fase de preparación, el momento de emplear las estrategias definidas con anterioridad y de verificar en la realidad las hipótesis formuladas
Puede producirse mediante una aproximación lenta y un tanteo previo entre las partes o dirigiéndose directamente a la médula del asunto a tratar
Es fundamental crear un clima idóneo para el desarrollo del proceso, además de comenzar por los temas menos conflictivos, produciendo una sensación de progreso. Se debe averiguar como se siente la contraparte ante la propia posición, su estilo de negociación y sus preocupaciones
La negociación se divide en cuatro etapas claramente diferenciadas: 1. Inicio 2. Juego de enmedio 3. Núcleo propiamente dicho 4. Cierre
A.Inicio
En esta etapa se construyen los cimientos de la negociación, por que es primordial afrontarla de forma adecuada. En el caso de negociaciones entre gobiernos las partes pueden reunirse en una embajada, si se trata de una Institución Multilateral lo más normal es que se desarrolle en su sede.
En la fase inicial se realiza una exploración informal sobre algunos temas de la negociación, siendo el momento para realizar preguntas generales que permitan un sondeo-acercamiento. Se debe dedicar el tiempo necesario
En el inicio: 1. Se crea el ambiente adecuado para llevar a cabo el proceso posterior 2. Se comunica la propia posición a la contraparte 3. se averigua la posición de la contraparte. Se trata de tareas que en ningún caso pueden ser consideradas de forma aislada
B. Juego de enmedio
No es posible llegar a un acuerdo sin generar propuestas en esta fase, en la que se inicia el movimiento real de ambas partes, determinando la velocidad y el impulso de la negociación
Los progresos dependen de los movimientos sustanciales y del ambiente creado. De acuerdo con estos parámetros las partes pueden estar satisfechas con un pequeño avance o creer que nada sucede, a pesar de existir progresos considerables
Las propuestas pueden iniciarse cuando ambas partes orientan el proceso hacia objetivos comunes. El comienzo es dificil porque ambas temerán que el iniciador conceda demasiado o pierda imagen
Obstáculos: 1. Resistencia a conceder más allá de lo razonable 2. Temor a perder imagen 3. Falsa creencia en que las propuestas propias son más razonables y correctas
C. Núcleo de la negociación
Fase álgida del proceso en la que las partes están destinadas a conformar la base del acuerdo, defendiendo sus posiciones mediante argumentos y cediendo en las pretensiones por el interés común
Una vez tratados los aspectos y temas en los que confluyen los negociadores es necesario abordar los que han generado conflicto en las etapas anteriores de la negociación, procurando un compromiso real de acuerdo y no un cierre en falso, o una retirada antes de finalizar las conversaciones
Se trata de la fase en la que las partes están sometidas a mayor presión (los objetivos comunes pueden traducirse en posiciones encontradas) y el momento en el que más influyen los factores psicológicos
Lo más normal es que el grado de confianza haya aumentado y el ambiente generado facilite la negociaciónLas propuestas deben de ser presentadas con sencillez y claridad, realizando ofertas sin ambiguedades ya que el fín último es su formalización.
En esta fase se tienen que comunicar las prioridades con la finalidad de que la contraparte tenga una visión de conjunto del proceso y pueda analizar todos sus componentes
Es altamente recomendable contestar a las preguntas legítimas con honradez y franqueza, ya que de otro modo se crea un escenario muy alejado de la realidad. Igualmente se debe enviar señales de rechazo cuando la propuesta no sea viable, siempre de forma sutil y utilizando un lenguaje común.
Para alcanzar el acuerdo las partes deben tener claro que no se puede exigir, pero tampoco dar sin que exista una contraprestación que se ajuste a los intereses de los negociadores. Hay que dejar un espacio al regateo. La información siempre se aporta con carácter recíproco.
Una vez definidos los temas a discutir, es probable que haya desacuerdo y conflicto. Esto es natural y se debe espera. Los buenos negociadores nunca tratan de evitar esta fase porque se dan cuenta de que en este proceso de dar y recibir es donde se hacen los buenos tratos. El desacuerdo y el conflicto, manejados en forma adecuada, reunirán con el tiempo a los negociadores.
Si se les maneja en forma inadecuada, aumentarán las diferencias. El conflicto denota diferentes puntos de vista y saca a relucir los verdaderos deseos y necesidades de los negociadores.
Al presentar los asuntos, la mayor parte de los negociadores explicará lo que quiere. Le corresponde al otro negociador saber lo que el quiere, o con que se conformará. Pocos negociadores obtendrán todo lo que quieren, incluso en una negociación con éxito. Los buenos negociadores se esforzarán por obtener tanto como puedan, aunque entenderán que tal vez sea necesario ceder y modificar las metas.
Este enfrentamiento puede producir tensión,por lo que resulta importante recordar que la solución de los conflictos en estas circunstancias no es una prueba de poder sino una oportunidad de revelar lo que la gente necesita. Si se le entiende bien, esto debe conducir hacia posibles áreas de acuerdo o áreas dónde ceder.
En el transcurso de la discusión se produce un diálogo entre la partes para superar las objeciones que cada una de ellas plantea. Las técnicas de respuesta que más se utilizan son las siguientes:
1. Reformulación Negativa: Táctica que permite desdramatizar la objeción, reformulándole de una manera positiva y favorable para el que ha realizado la propuesta.
2. Continuidad: Consiste en aceptar la observación del interlocutor y proseguir la argumentación sin contradecirle abiertamente.
3. El Apoyo: Utiliza abiertamente la objeción para demostrar que no se trata de un punto débil como entiende la otra parte, sino de una ventaja que se ha concebido así de forma deliberada.
4. El Testimonio: Consiste en citar la experiencia positiva de otra negociación, preferiblemente con algún organismo o institución relevante
5. El Silencio: Se trata de ignorar la objeción cuando es puramente formal o bien el cliente la realiza únicamente para demostrar sus conocimientos. Un simple movimiento afirmativo con la cabeza bastará antes de pasar a otro tema. No obstante esta táctica debe utilizarse con precaución ya que pueden dejarse pasar objeciones verdaderas.
6. La Anticipación: El negociador introduce él la objeción cuando está seguro de que la contraparte la va a poner sobre la mesa. De esta forma reduce su importancia.
7. El Debilitamiento: Consiste en reformular la objeción, atenuando el argumento de la contraparte.
Cierre de la negociación
Existen varias técnicas para cerrar una negociación. Deberá elegirse aquella que mejor se adapta a la situación y la personalidad de la otra parte. Algunas de las más utilizadas son las siguientes:
1. La última concesión: Consiste en cerrar la fase de discusión con una concesión, siempre que se llegue a un acuerdo. Es mejor cerrar con una concesión pequeña que con una importante, sobre todo si ésta afecta a un principio también importante.
2. El resumen: Se trata de hacer balance de todos los acuerdos alcanzados hasta el momento, haciendo hincapié en las concesiones que la otra parte ha conseguido y en las ventajas que supondría llegar a un acuerdo. Esta técnica se puede utilizar antes o después de la del cierre con la última concesión.
3. La doble alternativa: Elección entre dos soluciones, siempre dentro de los límites del margen de negociación. La otra parte toma la iniciativa para cerrar. Puede que solicite un reajuste sobre alguna de las dos alternativas, facilitando así la oportunidad de hacer un cierre con concesión. Se suele utilizar cuando se está al límite de las posibilidades.
4. La inversión de roles: Se adopta la posición de la otra parte, preguntándole cuáles son las ventajas que encuentra en la propuesta. Si responde positivamente se está reafirmando sobre el deseo de llegar a un acuerdo y habría llegado el momento de proponer el cierre.
5. Hechos consumados: Se da por supuesto que ya se ha llegado a un acuerdo y se hacen preguntas sobre la puesta en práctica del mismo.
6. La urgencia: Se apremia a la contraparte a tomar una decisión rápida con la amenaza de que las condiciones no se pueden mantener durante más tiempo.
Factores críticos de la negociación
1. Necesidad: Principal enemiga de la negociación. Todos los planteamientos, desde la estrategia para negociar, hasta las interacciones con la otra parte, se deben hacer partiendo de la premisa de que se quiere llegar al acuerdo, no de que se necesita. La diferencia, que tiene un peso psicológico muy importante que se nota en la aptitud para negociar y que supone una desventaja real que puede llevar a obtener resultados inferiores a los esperados”
2. ¿Mejor algo que nada? NO. Se debe transmitir al adversario este punto de forma clara en las primeras fases, invitándole al “no”, mas que a que nos diga que sí. Este planteamiento se extiende incluso al enunciado de las frases: No “necesitamos disponer de la respuesta el dia x”, sino que “nos gustaría tener como tarde la respuesta el día x el Aunque parezca contradictoria, esta estrategia equilibra la balanza obteniendo mejor posición negociadora de entrada.
3. Centrarse en el Fin de la Negociación: Error común que se extiende más allá del campo de la negociación, . Estamos acostumbrados a escuchar frases como “enfocado a la consecución de resultados” ó “los objetivos son los que mandan“
Estas frases representan un planteamiento que encierra un problema de base: Nosotros podemos actuar sobre los medios para conseguir los objetivos, pero no sobre el resultado final, ya que existen múltiples factores externos que lo condicionan. Esta situación provoca un estado mental de ansiedad que genera que el negociador se encuentre altamente presionado
El negociador debe acudir a la negociación con la tranquilidad de haber hecho todo lo que PUEDE para alcanzar el éxito, con un estado de paz interior en el que los objetivos de la negociación no alteren el juicio y creen un stress que antes o después desembocará en un error de negociación.
Conclusión: Habilidades del buén negociador
Habilidades del Buen Negociador
A. En la fase de preparación de la Negociación: 1. Explora opciones o resultados posibles 2. Identifica áreas comunes de interés 3. Valora las implicaciones a corto y largo plazo 4. Planifica el desarrollo de la negociación 5. Plantea objetivos con un margen de aceptación 6. Usa el tiempo necesario para la preparación
B. En el núcleo de la Negociación: 1. Utiliza la técnica más adecuada al comportamiento de su interlocutor 2. Es capaz de reaccionar y adaptarse a posibles cambios 3. Expone con claridad argumentos y posiciones 4. Sabe hacer un uso correcto del tiempo 5. No responde con prontitud a las propuestas 6. No utiliza palabras para irritar a su interlocutor (vgr. “Nadie es perfecto”, “Sea lógico”, “La oferta es generosa”, “Preste atención”, “No me entiende” “Ya está bien” “Nos cuesta entendernos” etc)
C. Realizando el feed-back de la Negociación: 1. Dedica el tiempo necesario a analizar el proceso negociador y los resultados obtenidos
Fuente: Gregorio Cristóbal Carle
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