La actividad comercial internacional debe ser entendida y gestionada con una nueva mentalidad, surgida de la constante adaptación al cambio, el profundo análisis de los factores que inciden en el proceso y la aplicación del pensamiento estratégico a la toma de decisiones.
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lunes, 25 de noviembre de 2019
La oportunidad de negocio como aportación de valor y elemento estratégico intangible de las organizaciones
Muchas empresas no comprenden ni asumen la importancia de conocer en profundidad el complejo y cambiante entorno en el que desarrollan su actividad comercial.
Este grave error les lleva, en la mayoría de los casos, a no querer o no saber buscar e incidir en la imprescindible incorporación a la organización del talento humano más adecuado a sus intereses, objetivos y expectativas, a no perseguir constantemente la excelencia y la mejora continua como elementos diferenciadores de la competencia, a no valorar a las personas como valor integrador de la organización, a penalizar o no considerar sus aportaciones u opiniones dispares y arriesgadas, a no tolerar la discrepancia, a no valorar en su justa medida el trabajo en equipo, a no saber asumir los errores y en consecuencia, a no ser capaz de innovar y de adelantarse, a prever nuevos escenarios futuros, a seleccionar los mercados más convenientes y a transformarse para lograr su adaptación a los constantes cambios, logrando así ir un paso por delante de la competencia, del consumidor y del mercado.
Es ese el verdadero valor estratégico del coste de oportunidad en la empresa del siglo XXI.
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domingo, 9 de abril de 2017
Desafíos de la empresa del siglo XXI: Gestión estratégica del talento humano como aportación de valor y ventaja competitiva de la organización
Etiquetas:
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sábado, 14 de abril de 2012
Opinión de expertos: Globalización y cambio "versus" supervivencia del talento
"Realizando un símil con las personas, las organizaciones poseen personalidad propia. Esto nos lleva a pensar que al estar dotadas de esta cualidad, sus comportamientos y actitudes vendrán determinados por los valores que establezca dicha personalidad. Esa personalidad se va forjando con el tiempo, la experiencia, los recursos humanos que posea, y sobre todo, con el nivel de talento que posea la propia organización."
Opinión de expertos: Globalización y cambio "versus" supervivencia del talento
Atento, ING Direct y Banesto fueron las tres empresas invitadas por Grupo Actual para descubrir “cómo sobrevive el talento en un escenario yermo y austero”, tal y como lo definió Antonio Pamos, gerente de la compañía.
El nuevo orden económico mundial, la asianización de la cultura, la globalización, las migraciones temporales, el choque y la fusión de civilizaciones o los cambios tecnológicos son algunos de los retos que tendrán que enfrentar las empresas: “Todo esto, para Recursos humanos, se traduce en gestionar mercados laboralmente mucho más flexibles y trabajos adaptados a los nuevos estilos de vida”. En un entorno tan volátil y diverso, “construir organizaciones que guarden coherencia con las aspiraciones humanas” suena a utopía, aunque hay quienes lo consiguen. Veamos cómo:
Loreto García-Bernardo, gerente de Selección, Formación y Desarrollo de Atento
“El 79% de nuestros trabajadores se muestra orgulloso de pertenecer a la compañía"
Con el objetivo estratégico de trabajar su imagen –interna y externa– como empleador hasta convertirse en “Best place to work”, Atento definió unas líneas de actuación muy concretas dentro del plan 2009-2011. Para una compañía de contact center con más de 150.000 empleados en el mundo, 14.000 de ellos dirigidos desde España (además de los locales, desde aquí se dirigen las sucursales de Perú, Colombia y Marruecos), “marcar una diferencia dentro de nuestro sector, altamente competitivo” y “convertirnos en una empresa referente para trabajar” supuso todo un desafío.
Para atraer a los mejores, en Atento activaron varias palancas: rediseño de la web corporativa, colaboración con InfoJobs (página web de búsqueda de trabajo), participación en redes sociales y profesionales y en foros especializados, además de poner en marcha plataformas de evaluación online “muy eficientes en procesos de selección, a veces muy masivos y en unos plazos realmente cortos”.
En palabras de García-Bernardo: “Buscábamos automatizar el proceso de selección, tener accesibilidad a todas las pruebas; mejorar la calidad, los plazos y los costes; integrar toda la información en un mismo sitio, evitando duplicidades y unificando el proceso de evaluación en todas las plataformas”.
Entre otras herramientas, los programas de identificación de potencial y los llamados “comités de validación o comités de balance cruzado” permiten “tener identificado a nuestro colectivo con más potencial en una matriz en la que definimos si las personas tienen potencial de sucesión, de desarrollo, si tienen talento experto o si son personal clave (es decir, que si abandona la compañía nos puede provocar una pérdida de competencia o de know how importante)”. A partir de esta información, se establecen planes de formación y de desarrollo a medida.
De los 8.000 agentes de la compañía, durante el pasado año se identificó el potencial de cerca de 3.000, gracias a un programa voluntario; “en 2012, estamos asumiendo el reto de medir a otros 3.000”. Para Loreto, “es fundamental dar a los empleados herramientas para expresar sus inquietudes, conseguir su participación activa y hacerles ver que también ellos son actores de su propio desarrollo”.
Marta Aguirre, responsable de Selección de ING DIRECT
“Valoramos el talento y el encaje con la cultura del banco por encima de la formación y la experiencia”
La selección del talento no es una ciencia exacta. Si para Atento era fundamental automatizar al máximo los procesos para hacer frente a la exigencia de incorporaciones masivas en plazos muy cortos, en ING DIRECT puede ocurrir que, “en lugar de incorporar a una persona en un mes o mes y medio, tardemos de tres a seis meses, porque todas las personas implicadas en el proceso tenemos voz y voto y debemos estar convencidas de que el candidato encaja en nuestra cultura”.
ING DIRECT busca “profesionales con talento, gente que tenga ganas de aprender y que encaje con lo que nosotros llamamos el ADN naranja, de tal forma que lo que le aportemos y lo que está buscando coincida”. Para atraer ese talento, “hicimos un estudio de mercado, renovamos nuestra sección en la web Trabaje en ING DIRECT, participamos en foros de empleo, damos charlas en universidades y escuelas de negocio donde no solo mostramos lo que somos sino lo que podemos ofrecer, estamos en redes sociales y contamos con el ‘plan amigo’ –pues qué mejor referencia que la recomendación de nuestros propios profesionales–“.
En el banco están convencidos de que si tienes talento, todo lo puedes aprender. En palabras de Marta Aguirre: “Con formación técnica puedes llegar a adquirir las habilidades necesarias para tu propio puesto de trabajo, pero es fundamental encajar con la cultura del banco. Por encima de todo, reconocemos el valor a futuro que nos puedan aportar esas personas”.
El proceso de selección, además de estricto (cada candidato tiene entre cinco y siete entrevistas), es largo, pues “continúa con la incorporación, mediante el plan de bienvenida, que dura entre nueve y doce meses”. En ese período, el profesional atraviesa diferentes fases de integración en las que tiene la oportunidad de conocer otros departamentos del banco, se le asigna un “padrino” –que normalmente es un profesional de otra área que le ayuda a resolver cualquier inquietud– y participa en varios Encuentros Naranja, en los que la gente nueva se va conociendo y, poco a poco, “conseguimos que interioricen nuestra filosofía, que la entiendan y, sobre todo, que la compartan.
Por último, es fundamental que conozcan la razón de ser del banco: los clientes”. Como cierre de la etapa de integración, los recién incorporados, al igual que el resto de la organización, viven en primera persona la experiencia de cliente y, durante un día, con una formación previa y bajo la supervisión de un gestor senior, atienden las llamadas en el banco. Con este plan, ING DIRECT logra “que acaben interiorizando y haciendo suya la cultura y la razón de existir del banco. Si lo consiguen, el éxito está asegurado”.
Guillermo Madamé, experto en Gestión de Recursos Humanos
“Hay que tomar conciencia de la realidad, reformularla y establecer una estrategia para salir de ella”.
Para conseguirlo, Madamé recomienda basarse en pocas directrices, pero claras; apostando por “el aprendizaje, la innovación y ‘el alma’ (un especie de tándem de cultura y liderazgo)”.
Las personas nos sentimos cómodas en nuestra zona de confort, pero ahí no se innova: “Nuestros comportamientos son automáticos y altamente competentes, pero no aprendemos”. Únicamente con formación, es decir, incidiendo en las destrezas y capacidades, podremos aprender (aumentar la capacidad de generar valor con la forma de actuar), y conseguir el cambio en las organizaciones.
En el nuevo escenario, el rol del director de RR.HH. se sofistica, “hay que ser socio estratégico, gestor de personas y agente del cambio."
Conclusión
Las organizaciones con un talento colectivo adecuado son las que denominamos empresas competitivas, las que pueden hacer frente a los mercados y alcanzar los objetivos que se marcan.... sin talento no hay oportunidad de éxito.
En ocasiones, nos equivocamos al diagnosticar actuaciones erróneas para justificar esos fracasos, eso son los síntomas, la verdadera enfermedad está en la disfunción en el talento colectivo de la organización, ahí es donde se deben tomar decisiones para la solución.
Cada empresa necesita de un tipo de talento individual diferente, para que genere valor y aumente el talento colectivo. Si bien en la actualidad se pretende estandarizar el talento individual a través de la formación, en los procesos de selección, en las escuelas de negocios, etc. Sin embargo la diversidad es lo que proporciona competitividad y el reto lo tienen las empresas a la hora de elegir quien puede potenciar su talento colectivo.
A día de hoy se exige al líder “ser capaz de liberar talento y hacer aflorar las innumerables capacidades de las personas”. Atento, ING Direct o Banesto ya lo han conseguido.
Fuente: Executive Excellence
lunes, 12 de septiembre de 2011
Estrategia empresarial y capital humano: El arte de encontrar y retener el talento
¿Cómo vamos a retener el talento si no sabemos buscarlo?
El valor del capital humano en las organizaciones: Búsqueda y retención del talento
La persona es el “principal activo” de las organizaciones por encima de los activos financieros, máquinas, locales e instalaciones. De la creatividad de la persona, de cómo asuma su responsabilidad en su hacer diario, de su capacidad para liderar, innovar y trabajar en equipo depende el éxito de la compañía.
Una organización tiene que tener un proceso de retención del talento con las siguientes fases:
1. Búsqueda del talento 2. Identificación del mismo y cálculo del coste-beneficio de la retención.
La búsqueda del talento no tiene como objetivo encontrar al mejor sino al más adecuado a las necesidades de la organización y del puesto de trabajo, aunque existen personas con una serie de actitudes -iniciativa, trabajo, flexibilidad, ilusión y capacidad de comunicación- que, si encajan en la cultura de la empresa, hay que procurar incorporarlas, porque el talento no prolifera, más bien es escaso.
Descubrir las actitudes de una persona no es fácil por lo que hay que buscar referencias internas y externas, complementándolas con entrevistas, dinámicas de grupo, etc.
Es evidente que realizar bien el proceso de selección de personal es clave, pero esto, tan aparente y obvio, falla muchas veces en la práctica. En general, las empresas no destinan los recursos necesarios para acometer este proceso ni reflexionan sobre la importancia que tiene.
Responsabilidad del proceso de reclutamiento
El proceso de reclutamiento de personas puede realizarlo una empresa especializada, sin embargo, la responsabilidad de contratación es de la organización y en muchos casos, del director general, ni tan siquiera del responsable de Dirección de Personas.
El proceso de selección exige recursos
He asistido a reuniones de Consejos de Administración donde se presentaban estudios para inversiones materiales concretas: la compra de una máquina, la ampliación del almacén de materiales, la apertura de una delegación comercial y otras.
Este tipo de estudios siempre son objeto de sucesivos informes, a fin de que el Consejo tome la decisión con un conocimiento razonable. Es lógico, ya que la decisión implica inversiones apreciables para la empresa, y la equivocación suele ser grave.
Si está justificado que para realizar una inversión importante en un activo material es preciso hacer un estudio minucioso de la viabilidad de la misma, ¿por qué no se hace el mismo estudio cuando se contrata a una persona?
Es evidente, pero muchos no se dan cuenta, que cuando se contrata a una persona en una organización -y se hace por lógica con el objetivo de que permanezca unos cuantos años en ella-, estamos hablando de una inversión importante.
Desgraciadamente, el proceso de reclutamiento de personas, aunque vital, no sigue las pautas de los procesos de inversiones de activos materiales, ni se destinan a él los mismos recursos materiales y humanos. Las empresas no se dan cuenta de que el proceso de selección de personas supone un riesgo notable ya que:
a. La equivocación en la contratación de personas es nefasta para la organización, se pierde mucho tiempo y dinero y se hipoteca el futuro.
b. La contratación de una persona, y más si se trata de un responsable de departamento o área, no se realiza para un año, sino al menos para unos cuantos. El coste de cualquiera de estas personas supone en esos años una inversión millonaria, a veces superior a la inversión en activos materiales.
c. En muchos casos, el proceso de selección se reduce a una revisión de curriculums, alguna entrevista personal y poco más, cuando la organización está inmersa en una inversión económica importante y de futuro. ¿Cómo vamos a retener el talento si no sabemos buscarlo?
Hasta hace muy poco, la “cultura de retención del talento” se ha basado en la retribución salarial y en especie: planes de pensiones, coche de la compañía... Esto es insuficiente, pues los parámetros motivadores de las personas han cambiado.
El dinero no lo es todo. Por eso hay personas a las que se les paga bien y, sin embargo, se van de la organización.
¿Por qué sucede esto? Para los directivos jóvenes hay otros parámetros: carrera profesional, conciliación de la vida laboral con la familiar, libertad en la toma de decisiones, buen clima laboral, reciclaje, formación en lo nuevo y no perder la salud en el trabajo.
Se trata de los parámetros del “salario emocional”, la retribución intangible que desea percibir un empleado.
Conclusión
La cultura del cambio se está introduciendo poco a poco en las organizaciones, pero la cultura de retención del talento está todavía muy verde. Las organizaciones deben incidir en este aspecto y actuar desde la estrategia si quieren alcazar y mantener ventajas competitivas y comparativas respecto a sus competidores, ya que sin duda el capital humano es el activo más importante de la empresa
Fuente: Ángel Baguer Alcalá/ Executive Excellence
El valor del capital humano en las organizaciones: Búsqueda y retención del talento
La persona es el “principal activo” de las organizaciones por encima de los activos financieros, máquinas, locales e instalaciones. De la creatividad de la persona, de cómo asuma su responsabilidad en su hacer diario, de su capacidad para liderar, innovar y trabajar en equipo depende el éxito de la compañía.
Una organización tiene que tener un proceso de retención del talento con las siguientes fases:
1. Búsqueda del talento 2. Identificación del mismo y cálculo del coste-beneficio de la retención.
La búsqueda del talento no tiene como objetivo encontrar al mejor sino al más adecuado a las necesidades de la organización y del puesto de trabajo, aunque existen personas con una serie de actitudes -iniciativa, trabajo, flexibilidad, ilusión y capacidad de comunicación- que, si encajan en la cultura de la empresa, hay que procurar incorporarlas, porque el talento no prolifera, más bien es escaso.
Descubrir las actitudes de una persona no es fácil por lo que hay que buscar referencias internas y externas, complementándolas con entrevistas, dinámicas de grupo, etc.
Es evidente que realizar bien el proceso de selección de personal es clave, pero esto, tan aparente y obvio, falla muchas veces en la práctica. En general, las empresas no destinan los recursos necesarios para acometer este proceso ni reflexionan sobre la importancia que tiene.
Responsabilidad del proceso de reclutamiento
El proceso de reclutamiento de personas puede realizarlo una empresa especializada, sin embargo, la responsabilidad de contratación es de la organización y en muchos casos, del director general, ni tan siquiera del responsable de Dirección de Personas.
El proceso de selección exige recursos
He asistido a reuniones de Consejos de Administración donde se presentaban estudios para inversiones materiales concretas: la compra de una máquina, la ampliación del almacén de materiales, la apertura de una delegación comercial y otras.
Este tipo de estudios siempre son objeto de sucesivos informes, a fin de que el Consejo tome la decisión con un conocimiento razonable. Es lógico, ya que la decisión implica inversiones apreciables para la empresa, y la equivocación suele ser grave.
Si está justificado que para realizar una inversión importante en un activo material es preciso hacer un estudio minucioso de la viabilidad de la misma, ¿por qué no se hace el mismo estudio cuando se contrata a una persona?
Es evidente, pero muchos no se dan cuenta, que cuando se contrata a una persona en una organización -y se hace por lógica con el objetivo de que permanezca unos cuantos años en ella-, estamos hablando de una inversión importante.
Desgraciadamente, el proceso de reclutamiento de personas, aunque vital, no sigue las pautas de los procesos de inversiones de activos materiales, ni se destinan a él los mismos recursos materiales y humanos. Las empresas no se dan cuenta de que el proceso de selección de personas supone un riesgo notable ya que:
a. La equivocación en la contratación de personas es nefasta para la organización, se pierde mucho tiempo y dinero y se hipoteca el futuro.
b. La contratación de una persona, y más si se trata de un responsable de departamento o área, no se realiza para un año, sino al menos para unos cuantos. El coste de cualquiera de estas personas supone en esos años una inversión millonaria, a veces superior a la inversión en activos materiales.
c. En muchos casos, el proceso de selección se reduce a una revisión de curriculums, alguna entrevista personal y poco más, cuando la organización está inmersa en una inversión económica importante y de futuro. ¿Cómo vamos a retener el talento si no sabemos buscarlo?
Hasta hace muy poco, la “cultura de retención del talento” se ha basado en la retribución salarial y en especie: planes de pensiones, coche de la compañía... Esto es insuficiente, pues los parámetros motivadores de las personas han cambiado.
El dinero no lo es todo. Por eso hay personas a las que se les paga bien y, sin embargo, se van de la organización.
¿Por qué sucede esto? Para los directivos jóvenes hay otros parámetros: carrera profesional, conciliación de la vida laboral con la familiar, libertad en la toma de decisiones, buen clima laboral, reciclaje, formación en lo nuevo y no perder la salud en el trabajo.
Se trata de los parámetros del “salario emocional”, la retribución intangible que desea percibir un empleado.
Conclusión
La cultura del cambio se está introduciendo poco a poco en las organizaciones, pero la cultura de retención del talento está todavía muy verde. Las organizaciones deben incidir en este aspecto y actuar desde la estrategia si quieren alcazar y mantener ventajas competitivas y comparativas respecto a sus competidores, ya que sin duda el capital humano es el activo más importante de la empresa
Fuente: Ángel Baguer Alcalá/ Executive Excellence
domingo, 8 de mayo de 2011
Entornos internacionales: El valor estratégico del talento humano en las organizaciones
“Una buena gestión del talento dentro de la empresa incide directamente en la cuenta de resultados”
La gestión de recursos humanos por competencias se enmarca dentro de un movimiento más amplio la sustitución de la orientación de personal por una orientación de recursos humanos.
La gestión del talento humano dentro de una organización debe propiciar que las personas se sientan razonablemente satisfechas con su trabajo y que la moral de los grupos sea elevada de tal forma que se cree un buen clima laboral, en definitiva, que los recursos humanos que trabajan en la empresa se impliquen totalmente en el proyecto considerándose el principal valor competitivo de la organización y que, por tanto, es preciso optimizar
Hacia un nuevo concepto del talento humano empresarial
Actualmente la definición ha evolucionado y ahora se considera a los recursos humanos como el estudio que ayuda a las organizaciones para obtener, desarrollar, mantener y conservar el número y el tipo adecuado de colaboradores.
El capital humano es considerado ,actualmente, como una pieza clave en el desarrollo de las empresas, ya que permite alcanzar y medir la consecución de los objetivos previstos en el Plan Estratégico, elevando su papel mediante la correcta gestión de los recursos.
Gestión del talento humano
Estrategia empresarial que subraya la importancia de la relación individual frente a las relaciones colectivas entre gestores o directivos y trabajadores.
La GTH se refiere a una actividad que depende menos de las jerarquías, órdenes y mandatos, y señala la importancia de una participación activa de todos los recursos humanos de la organización.
El objetivo fundamental de la gestión del talento humano es fomentar las relaciones d de cooperación entre los directivos y los trabajadores para evitar los frecuentes enfrentamientos derivados de una relación jerárquica tradicional.
Cuando la GTH funciona correctamente, el capital humano de la organización se comprometen con los objetivos a largo plazo, lo que permite que ésta se adapte mejor a los cambios en los mercados.
La GTH implica tomar una serie de medidas, entre las que cabe destacar:
1. El compromiso de los trabajadores con los objetivos empresariales
2. El pago de salarios en función de la productividad de cada trabajador
3. El trato justo del capital humano como epicentro de la actividad empresarial
4. La formación continua de los cuadros, vinculando la política de contratación a otros aspectos relativos a la organización de la actividad como la producción, el marketing y las ventas.
Algunas empresas llevan a cabo parte de estas medidas, pero son pocas las que las aplican todas de forma simultánea. Dicha gestión es independiente del sector industrial al que pertenezca la empresa, así, compañías tan distintas como IBM, Marks & Spencer y McDonalds aplican esta política empresarial, y muchas empresas del sector público comienzan a implantar sistemas de gestión del talento.
Existen tres clases fundamentales de relaciones empresario-trabajador.
1. La negociación colectiva es el proceso de negociación entre empresarios y sindicatos de trabajadores para establecer de modo conjunto los niveles salariales y las condiciones laborales. Este tipo de colectivismo se aplica cada vez menos en los países con políticas económicas ultraliberales
2. La aplicación de las políticas de GTH.
3. La organización jerárquica en la que los gestores o directivos imponen sus decisiones de forma independiente de la negociación colectiva o la GTH.
Permitir la participación de los trabajadores en la toma de decisiones y en la organización de la actividad implica darles información adicional y consultarles sobre cómo deben desarrollarse estas actividades.
La clave de la GTH reside en que la comunicación fluya del nivel superior al nivel inferior y viceversa. No basta con breves reuniones ni con una transmisión de órdenes de los gestores a los trabajadores.
La participación activa de los trabajadores requiere la creación de grupos de reflexión para solucionar los distintos problemas y reuniones periódicas entre éstos y los gestores de la empresa.
Estas reuniones subrayan la importancia del control de calidad de los bienes y servicios producidos por la empresa, una participación que permite aprovechar al máximo la preparación de los trabajadores, así como el fomento y aplicacición práctica de sus iniciativas. De esta forma se desarrolla la necesaria relación de confianza entre el empresario, los cuadros de mando y sus subordinados.
El segundo elemento de la GTH implica vincular los salarios a la productividad real de cada trabajador y la buena marcha de la empresa.
Así, el reparto de beneficios y de acciones entre los trabajadores asegura la vinculación de la remuneración laboral con el buen funcionamiento de la compañía, lo que ayuda a que los empleados se preocupen por la situación de la empresa. Estas políticas implican que ambas partes participan del riesgo y de los beneficios de la organización.
Las empresas que aplican la GTH dedican parte de sus recursos a la selección de personal versátil y multidisciplinar, asdemás de invertir en formación profesional de éste. Ahora se busca que el capital humano pueda ocupar, con criterios de eficacia y eficiencia, diferentes puestos en vez de aplicar estrictas demarcaciones de cada tipo de trabajo, adaptan
Se aplican y consideran criterios de flexibilidad, de tal forma que se valora especialmente el hecho de que los trabajadores puedan adaptarse a los cambios continuos operados en la organización y el entorno
Estas organizaciones pretenden eliminar las tradicionales jerarquías que distinguen entre ejecutivos y operarios u obreros. Los empleados deben recibir el mismo trato en cuanto a modalidades de pago, fijación de objetivos y otros beneficios, como los bonos de comida o los vales de restaurante.
Gestión del talento y globalización
Circunstancias como la apertura de mercados, los tratados de libre comercio y la orientación hacia la exportación, originan que muchas compañías busquen prosperar a través de oportunidades de negocio en mercados globales.
Sin embargo, si una organización no está preparada para enfrentar este desafío, la globalización puede transformarse en un serio problema. La llegada de transnacionales o empresas de mayor envergadura a nuestro mercado puede ser fatal si no se es competitivo.
Insertarse en el mercado global depende de las reglas de juego que coloque el Estado (existen países cuyas leyes y normativas atraen y facilitan la inversión) pero, sea cual fuere el contexto, la Administración del Talento Humano debe estar preparada para asumir sus responsabilidades.
Para la Administración del Talento Humano enfrentarse a la globalización debe suponer:
- La captación y contratación de profesionales flexibles, modernos y orientados hacia los negocios internacionales.
- La capacitación y formación continua del talento humano en materia de gestión global de negocios, coon todas sus implicaciones
- El desarrollo y perfeccionamiento del conocimiento y el impulso constante de la proactrividad de los RR.HH y su implicación en los proyectos de la organización
- La inclusión, dentro de la cultura organizacional, del valor de los mercados internacionales y las nuevas tecnologías como elementos básicos para el desarrollo de la actividad de la compañía (La influencia de la tecnología informática en el recurso humano se ha hecho patente con el surgimiento de software para administración de planillas, evaluación del desempeño, medición del clima organizacional, etc; que en mayor o menor medida se vienen utilizando y perfeccionando
Talento, recursos humanos y adaptación al cambio
El actual escenario global de los negocios está unido a la constante exigencia de adaptación al cambio. En este sentido cabe distinguir el cambio reactivo del cambio proactivo.
El primero ocurre después que las fuerzas externas afectan el desempeño y la actividad de la organización. Es importante, pues ante una situación dada, una empresa debe contar con una estrategia y los “reflejos” necesarios y suficientemente rápidos para reaccionar con inmediatez... se trata de saber adelantarse a las circunstancias, prediciendolas con el suficiento tiempo de antelación
Sin embargo los cambios proactivos son aquellos que buscan una evolución iniciada para aprovechar las oportunidades y circunstancias que se presentan en cada momento. Ejemplo: Si un banco espera la estrategia de su mayor competidor para combatirla, estamos ante un cambio reactivo.Mucho mejor es que ese mismo banco, en vez de esperar a su competidor, ponga en marcha su propia estrategia (cambio proactivo), así no solamente tendría una nueva estrategia sino que marcaría un liderazgo en el sector.
Desarrollo del capital humano
Vivimos en la “era del conocimiento”. Antes, hasta hace apenas 15 ó 20 años todavía el eje central de las empresas era su capital económico y sus bienes materiales.
Las organizaciones se preocupaban por el abastecimiwento de la materia prima y competían por obtenerla más rápido y a un coste menor. Ahora, esos bienes materiales son relativamente fáciles de conseguir debido a la liberalización progresiva de los mercados mundiales y la caída de buena parte de las fronteras económicas.
si bien es cierto que “lo material” continúa siendo importante, el eje central de las organizaciones ha pasado a centrarse en las habilidades, conocimientos y actitudes de los recursos humanos, entendiéndose éstos como el indiscutible, verdadero y más preciado valor de la empresa.
Las viejas definiciones que usan el término Recurso Humano, se basan en la concepción de un hombre como un “sustituible” engranaje más de la maquinaria de producción, en contraposición a una concepción de “indispensable” para lograr el éxito de una organización.
Cuando se utiliza el término Recurso Humano se está catalogando a la persona como un instrumento, sin tomar en consideración que éste es el capital principal, el cual posee habilidades y características que le dan vida, movimiento y acción a toda organización, por lo cual de ahora en adelante se utilizará el término Talento Humano.
Cada persona es un fenómeno sujeto a la influencia de muchas variables y entre ellas las diferencias en cuanto a aptitudes y patrones de comportamientos son muy diversas. Si las organizaciones se componen de personas, el estudio de las mismas constituye el elemento básico para estudiar a las organizaciones, y particularmente la Administración del Talento Humano.
La empresa de hoy no es la misma de ayer, los cambios que diariamente surgen en el mundo influyen notoriamente en el diario accionar de cada empresa; con esto, cada uno de los componente de ella debe moldearse para ajustarse óptimamente a estos cambios.
Cada factor productivo debe trabajar de manera eficaz en el logro de los objetivos que estos cambios conllevan; y es aquí donde se llega a realizar el tratamiento del recurso humano como capital humano, es a este factor a quien debe considerarse de real importancia para aumentar sus capacidades y elevar sus aptitudes al punto tal en que se encuentre como un factor capaz de valerse por si mismo y entregarle lo mejor de si a su trabajo, sintiéndose conforme con lo que realiza y con como es reconocido.
La gestión que comienza a realizarse ahora ya no está basada en elementos como la tecnología y la información; sino que “la clave de una gestión acertada está en la gente que en ella participa”. Lo que hoy se necesita es desprenderse del temor que produce lo desconocido y adentrarse en la aventura de cambiar interiormente, innovar continuamente, entender la realidad, enfrentar el futuro, entender la empresa y nuestra misión en ella.
Una herramienta indispensable para enfrentar este desafío es la Gestión por Competencias; tal herramienta profundiza en el desarrollo e involucramiento del Capital Humano, puesto que ayuda a elevar a un grado de excelencia las competencias de cada uno de los individuos envueltos en el que hacer de la empresa.
La Gestión por Competencias pasa a transformarse en un canal continuo de comunicación entre los trabajadores y la empresa; es ahora cuando la empresa comienza a involucrar las necesidades y deseos de sus trabajadores con el fin de ayudarlos, respaldarlos y ofrecerle un desarrollo personal capaz de enriquecer la personalidad de cada trabajador.
Una buena administración del capital humano impulsa al rendimiento operativo generando valor en toda la empresa yaa que:
-Hace más eficientes los sistemas y procesos de recursos humanos para reducir costos.
-Mejorara la productividad
-Implica al personal con los objetivos de la organización, para impulsar el rendimiento del negocio.
- Asegura y mejora la posición de la empresa en el mercado.
Conclusión
La participación activa del trabajador en la actualidad es de vital importancia, esto solo se puede lograr venciendo todos los paradigmas, logrando el aprendizaje participativo.
La gestión del Talento Humano debe permitir que la mayoría de los seres humanos accedan a los conocimientos, tiempo atrás solo tenían acceso solo la gente de buena posición económica, esto ha cambiado por los adelantos tecnológicos y ha permitido que nosotros estemos debido a la globalización en la constante de un mundo competitivo.
Por otro lado el administrador del talento humano debe se una persona que promueva y facilite la creatividad, innovación, trabajo en equipo, efectividad y sobre todo apoyo a la capacitación de su personal en forma permanente.
No hay que olvidar que hoy en día la tecnología es indispensable para lograr la productividad que exige el mercado, pero el éxito de cualquier actividad empresarial depende principalmente de la flexibilidad y de la capacidad de innovación que tenga el personal que forma parte dela organización.
Fuente: Abel Vásques, José Lara, Gregorio Cristóbal
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