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martes, 3 de enero de 2017

Estrategia empresarial y cambio: Reinventando la política de calidad como llave de la mejora continua y la competitividad de las organizaciones

"La calidad no es un enfoque ajeno y apartado de la vida de la empresa, es la forma de hacer de la empresa".


Estrategia empresarial y cambio: Reinventando la política de calidad como llave de la mejora continua y la competitividad de las organizaciones.

El concepto de "calidad", que se originó en el control estadístico de procesos implantado durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido durante años el compañero de viaje de las empresas en su búsqueda de la mejora continua.

Tras la guerra, expertos americanos formaron a empresarios japoneses y les enseñaron las técnicas de control estadístico de la calidad. Estos las adaptaron con tanto éxito que acabaron superando en competitividad a Estados Unidos. Conscientes de ello, los empresarios estadounidenses volvieron a Japón para redescubrirlas y aplicarlas teniendo en cuenta las especificidades de Occidente.

Ha llegado el momento de pasar página y centrarse en conceptos como el cumplimiento de especificaciones, la fiabilidad o la productividad sostenible.

Tres niveles de actuación.

"Hacer las cosas bien" a nivel operativo implica diseñar las especificaciones de un producto o servicio y utilizar métodos que permitan evaluar el proceso. Se trata de conseguir mejores prestaciones, cumplir las especificaciones, evitar defectos y lograr un nivel óptimo de fiabilidad.

Un segundo nivel de actuación es el conceptual, cuyo objetivo es encontrar el origen de los problemas mediante herramientas que permiten emitir diagnósticos certeros. Este nivel da resultados cuando las mejoras a realizar son funcionales. Sin embargo, puede acarrear problemas cuando la implantación de las ideas requiere cambios de mayor envergadura y no se cuenta con el apoyo de la dirección de la empresa.

El tercer nivel es el de gestión, que se adentra en el mundo de la calidad total, y persigue cambiar la forma de operar de la compañía. Es el más peligroso, ya que puede generar desconfianza en la dirección y, por lo tanto, falta de implicación para acometer los cambios.

Lecciones conceptuales y de gestión.

Muñoz-Seca plantea tres lecciones relacionadas con estos niveles de actuación, las dos primeras afectan al nivel conceptual y la última al de gestión.

Las herramientas son inútiles sin un entorno cultural en la empresa que las arrope durante su implantación. Para la autora, el caso que mejor ilustra esta afirmación es el de las empresas japonesas, que aprendieron a usar las herramientas estadísticas de los estadounidenses y supieron implantarlas en un entorno totalmente diferente.

La causa de este éxito hay que buscarlo en el planteamiento a largo plazo de las empresas, que deben priorizar la calidad en todas las actividades de la compañía; el compromiso de directivos y empleados; la preocupación por la identificación y solución de los problemas; un gran énfasis en la formación; y la confianza en los aspectos científicos del problema.

La calidad no es un enfoque aparte en la vida de la empresa, es la forma de hacer de la empresa. El fabricante Toyota es el mejor ejemplo. Su sistema de producción se basa en la simplicidad, la claridad, la transparencia, el cuidado por el detalle y en el hecho de tener directivos que enseñan. Para la autora, su sistema de producción garantiza que la calidad sea una forma de operar sostenible.

La calidad en forma de premios o certificaciones no puede convertirse en un fin en sí. En realidad, son un medio para conseguir competitividad. Se trata de herramientas válidas siempre que la voluntad de mejora y cambio no desaparezca una vez alcanzado el objetivo.

Cómo implantar un programa de calidad.

Muñoz-Seca prefiere hablar de "programa de productividad sostenible" y apuesta porque la empresa lo desarrolle internamente a partir de cuatro actuaciones. Las dos primeras permitirán implantar el nivel operativo de forma integral, la tercera afecta al nivel conceptual y la última arrojará luz sobre las implicaciones del nivel de gestión.

1. Forme en metodología y en el uso de las herramientas: Destaca la importancia de algunas como el Control Estadístico de Procesos (CEP), un método que emplea gráficos de control; los diseños de experimentos o método Taguchi, que implica el diseño del sistema, parámetros y tolerancias; el principio de Pareto, que permite optimizar esfuerzos al centrarse en las pocas cuestiones que generan la mayor parte de los resultados; la técnica de los cinco porqués y el diagrama de Ishikawa, que ahondan en las causas de un defecto o problema; y el método KJ, un diagrama de afinidad adecuado para ordenar una gran cantidad de datos no numéricos.


2. Trabaje en equipo: Este sistema enriquece el cuestionamiento de las cosas. Pero es imprescindible trabajar con método para evitar que se convierta en una fuente de pérdida de tiempo. Los trabajadores deben tener metas y objetivos, ya que con ello se incrementa la productividad.

3. Involucre a los mandos intermedios: Siguiendo el modelo japonés, su papel debería ser el de enseñar a mejorar, no el de mandar.

4. Ataque la calidad dentro de un enfoque integral: Es necesaria una nueva cultura operativa que arrope todas las ideas de cambio que se necesitan. Para ello hay que conseguir que los directivos transmitan claridad de ideas y apoyen a sus subordinados en el camino de solución de problemas. Con este enfoque, el progreso será conjunto.

Conclusión.

La política de calidad llevada a cabo en el seno de la empresa constituye uno de los pilares estratégicos esenciales para la mejora continua de la organización, la diferenciación y el aumento de su competitividad y productividad sostenible. En este sentido una adecuada y realista planificación a largo plazo, la concienciación y formación del capital humano, y una gestión racional de la misma constituyen la senda más acertada para alcanzar los objetivos previstos y marcados por la dirección.

Fuente: Beatriz Muñoz-Seca/ IESE Insight.

domingo, 13 de septiembre de 2015

¿Política medioambiental corporativa?: El greenwashing, o cuando la conciencia verde se convierte en una falsa excusa

"Los consumidores son inducidos a error y pueden hacer un mal uso de los bienes pensando que protegen el medioambiente".

¿Política medioambiental corporativa?: El greenwashing, o cuando la conciencia verde se convierte en una falsa excusa.

La concienciación medioambiental es una tendencia al alza. Los estudios muestran que el porcentaje de consumidores dispuestos a comprar productos ecológicos en el mundo ha aumentado diez puntos porcentuales en solo tres años, en Estados Unidos se incrementan un 30% cada año y en España los consumidores "verdes" ya suponen un 29% de la población. El fenómeno ha motivado una invasión de productos "verdes" y el desarrollo de las políticas medioambientales corporativas.

El estudio "Greenwashing: ser verde o parecerlo", escrito por Claudia Lucía Alejos constata que esta "revolución verde" también ha traído consigo conductas negativas, como el greenwashing, que consiste en presentar a la empresa o sus productos como respetuosos con el medioambiente cuando en realidad no lo son.

Las compañías incurren en este tipo de prácticas por la presión creciente de la sociedad, los grupos de interés y las numerosas normativas ecológicas. Si los gobiernos u otros entes reguladores no aligeran esta presión con incentivos para la aplicación de políticas y operativas ecológicas, el riesgo de greenwashing es muy elevado.

Las posibles caras del engaño.

La publicidad, el etiquetado y las relaciones públicas son las formas más utilizadas para dar a conocer la labor medioambiental de una empresa y obtener ventaja competitiva, al incidir en la decisión de compra de los consumidores.

Por ello, no resulta extraño que sea en la publicidad donde se evidencia con frecuencia una de las formas más comunes de greenwashing: la desinformación selectiva, que consiste en resaltar los valores "verdes" del producto y ocultar otros aspectos más negativos. Así, los consumidores son inducidos a error y pueden hacer un mal uso de los bienes pensando que protegen el medioambiente.

En el etiquetado, la altísima demanda de certificaciones "verdes" ha sobresaturado el mercado con cientos de etiquetas que acaban por confundir al consumidor y hacerle desconfiar de ellas.

Algunas prácticas mal intencionadas son el uso de imágenes y colores relacionados con la naturaleza; la inclusión indiscriminada de etiquetas y símbolos que se parecen a los oficiales o las etiquetas autodeclarativas, que son inventadas por la propia empresa.

En el ámbito de las relaciones públicas, el greenwashing se puede dar de diversas maneras:

1. Lobbies empresariales: Difundir mensajes ecologistas, pero a la vez formar parte de lobbies que bloquean iniciativas medioambientales.

2. Deep greenwashing: Manipular la opinión pública para cambiar valores sociales. Por ejemplo, difundir que la tecnología es suficiente para frenar el cambio climático.

3. Front groups: Financiar grupos de científicos o de ciudadanos aparentemente independientes para que avalen productos.

4. Colaborar con oenegés o universidades para proyectos puntuales: El resto de actividades de la empresa siguen siendo irrespetuosas con el medioambiente.

Normativas contra el greenwashing.

En la UE existe una directiva sobre prácticas comerciales desleales y otra sobre publicidad engañosa y publicidad comparativa que mejoran la supervisión de prácticas como la exageración de los logros medioambientales o el incumplimiento de códigos de conducta.

En cuanto al etiquetado, la UE regula el energético, de alimentos y la etiqueta ecológica, llamada "flor europea", pero no hay una normativa específica sobre el etiquetado engañoso.

En España existe la Ley general de publicidad (de 1988), la Ley sobre prácticas comerciales desleales y el Código de autorregulación sobre argumentos ambientales en comunicaciones comerciales, aunque este último no es jurídicamente vinculante.

La regulación, sin embargo, no alcanza todos los ámbitos, por lo que muchas conductas se sitúan en el campo de lo ético o de la overcompliance.

Consejos para ser más sostenibles.

El informe propone regular toda publicidad que contenga elementos medioambientales y potenciar un modelo de control publicitario similar al de Noruega.

Las comunicaciones y publicidad ambientales deben ser sinceras, humildes y moderadas. Además, para una mayor concienciación, puede ser útil introducir los beneficios laterales para la salud y el ahorro económico de hábitos ecológicos.

En cuanto al etiquetado, el uso de un símbolo verde siempre debería incluir una explicación de cómo se contribuye al medioambiente y a qué parte del producto se refiere la certificación. Utilizar certificaciones de terceros, evitando las autodeclarativas. Si se señala un acuerdo con asociaciones medioambientales, el importe de la contribución tendría que darse a conocer.

Las autoridades de certificación, además, no solo deberían otorgar etiquetas a quienes cumplen con los requisitos ecológicos, sino aplicar multas cuando se incumplen e imponer distintivos para los productos más dañinos.

Las empresas y su alta dirección deben comprometerse con la causa ecológica. Para ello, es necesario que las políticas medioambientales corporativas sean precisas, sinceras y viables y que estén sometidas a auditorías externas para evitar incongruencias entre las declaraciones y su implementación.

Argumentos para evitar el engaño.

Actuar de forma ecológica puede generar beneficios tanto a corto como a largo plazo, ya sea por el ahorro de costes, el aumento de la cuota de mercado, incremento de competitividad o la mejora de la relación con los grupos de interés y de la imagen pública.

¿Y si una empresa ya ha cometido greenwashing? En este caso, hay que tener presente que la opinión pública suele ser considerada con aquellos que asumen su responsabilidad siempre y cuando adopten medidas para corregir su conducta y reparar el daño causado.

Fuente: Claudia Lucía Alejos / IESE Insight.

sábado, 7 de septiembre de 2013

¿Puede tener éxito una empresa europea en el complejo mercado halal?: El caso de Eurofragrance



"Introducir productos y posicionar una empresa en los mercados Halal implica la superación de una serie de retos barreras no exentas de dificultades... en el otro lado de la balanza las grandes oportunidades de negocio derivadas del ritmo de crecimiento del mundo musulmán".

¿Puede tener éxito una empresa europea en el complejo mercado halal?: El caso de Eurofragrance

La empresa española Eurofragrance está especializada en crear fragancias y sabores para los sectores de la alimentación, higiene personal, cosmética y perfumería. Desde su fundación en 1990 ha disfrutado de un crecimiento sostenido que la ha llevado a alumbrar un ambicioso plan de expansión, sobre todo después de que Banco Sabadell adquiriera un 25% de la empresa en 2010.

Eurofragrance exporta el 80% de sus productos, el 70% de los cuales se venden fuera de la Unión Europea, incluidos los cada vez más importantes mercados del mundo musulmán.

El caso de Wissam Abdel Sammad y el profesor del IESE Alberto Ribera señala cómo pueden introducirse con éxito las empresas en el lucrativo mercado de los productos halal, así como los retos que esta aventura plantea, sobre todo la obtención del certificado halal.

Los autores también abordan el papel de la regulación transnacional, en concreto la ejercida por las agencias privadas, en la resolución de estas dificultades.

¿Qué significa halal?.

Las enseñanzas islámicas establecen una serie de normas respecto a la producción alimentaria y el sacrificio de animales para el consumo humano. Pero determinar lo que permite la ley islámica resulta cada día más complejo. Ante el acelerado ritmo de innovación, a las autoridades islámicas se les hace más y más difícil determinar qué productos son halal y están permitidos, de modo que a veces hay ingredientes prohibidos que pasan inadvertidos.

Esta situación se ve agravada por la ausencia de un único organismo de certificación de los productos halal, así como por el hecho de que cada rama del Islam fija sus propias normas.

La experiencia de Eurofragrance ilustra muy bien este problema. Su primera incursión en el mercado halal se produjo en Egipto, donde bastaba con declarar que los productos no contenían ni alcohol ni derivados porcinos. En cambio, en Indonesia y Malasia los requisitos para la obtención del certificado halal eran mucho más complicados y fragmentados, sin unas directrices claras que pudieran servir de ayuda a las empresas.

Para curarse en salud, Eurofragrance se puso en contacto con la Halal Feed and Food Inspection Authority (HFFIA), una agencia de certificación sin ánimo de lucro establecida en Holanda bajo la dirección de un consejo de académicos islámicos y reconocida por su alto nivel de exigencia a la hora de conceder la acreditación halal.

Creada para resolver los problemas que afrontan los musulmanes que viven en países no islámicos, la HFFIA ofrece una inspección rigurosa de todo el producto, desde el suministro de materias primas hasta el procesado y la distribución. Su minuciosidad, que da cuenta de la seriedad con que el mundo islámico se toma esta cuestión, es reconocida incluso por los países más estrictos en lo que a regulación halal se refiere.

Tres grandes obstáculos.

Debido al tamaño y la continua expansión de la población musulmana en todo el mundo, se estima que el mercado halal podría crecer a un ritmo de hasta un 20-25% anual en esta década. Esto implica enormes oportunidades de negocio para un mercado que alcanzó los 2,3 billones de dólares en 2010.

No obstante, las empresas internacionales que deseen introducirse en este mercado deberán tener presentes una serie de dificultades. Eurofragrance, en concreto, se topó con tres grandes obstáculos:

1. Certificación compleja: La empresa tuvo que documentar todos y cada uno de los sabores, lo que se tradujo en la presentación de una información mucho más detallada por parte de los proveedores. Este requisito ralentizó todo el proceso de producción y condicionó la capacidad de la empresa para adaptar sus productos a la demanda de los consumidores. Se trata de un contratiempo que puede afectar a la competitividad si otras empresas optan por certificados halal menos estrictos y, gracias a ello, crecen más rápido.

2. Competencia y barreras locales: Algunos países musulmanes ponen unos requisitos halal sumamente estrictos a las empresas extranjeras que parecen relajarse para los productores locales, en lo que podría considerarse una barrera comercial religiosa. Una explicación podría ser que los consumidores de los países islámicos confían en los productos halal de las empresas musulmanas locales y no tanto en los de las firmas extranjeras no musulmanas.

3. Coste. Contar con una agencia de certificación reconocida aumenta el coste de las materias primas, del manejo de los productos y de su procesado. Además, está por ver si los consumidores están dispuestos a pagar más por productos genuinamente halal.

Un mercado que se disparará.

Aunque en un principio Eurofragrance solo acudió a la HFFIA para cumplir los estrictos requisitos de Indonesia, desde entonces ha podido observar que la posesión de un certificado de prestigio abre las puertas de países musulmanes clave. Además, tanto Eurofragance como la HFFIA coinciden en la conveniencia de establecer una normativa halal global.

De todas formas, la relación de ambas entidades también ha suscitado dudas entre los ejecutivos de Eurofragance. Existen muchas otras agencias de certificación que operan por intereses puramente comerciales y son menos exigentes a la hora de conceder la acreditación. Esta situación plantea un importante dilema entre un crecimiento rápido de las ventas y un nivel elevado de calidad.

Todo apunta a que otras compañías seguirán el ejemplo de Eurofragrance, ya que la población musulmana aumenta rápidamente en los países no islámicos. La prueba es que actores globales como Haribo y Nestlé ya han empezado a comercializar productos halal en Europa con un notable éxito.

Fuente: Wissam Abdel Samad; Alberto Ribera Azorín/ IESE Insight

jueves, 23 de junio de 2011

El camino hacia la excelencia empresarial: Certificación , homologación y normalización como elementos del círculo de calidad



"El nuevo escenario del comercio internacional, impulsado y acrecentado por la influencia del proceso globalizador obliga a las empresas a modificar y profesionalizar más aún los sistemas de gestión con la finalidad de poder asumir los complejos retos de la exportación con ciertas garantías de éxito"

La calidad en la empresa global

La calidad puede ser definida como “el juicio global del cliente sobre las características y prestaciones de los bienes y servicios comercializados por la empresa confieren y su aptitud para satisfacer las necesidades, expresadas o implícitas por el comprador final”, como “adecuación al uso” de Juran (1974), “conformidad con los requerimientos o especificaciones establecidos por el cliente” (Crosby, 1979) y como “satisfacción del cliente” (Feigenbaum, 1961).

Pero dichas aproximaciones al término quedarían incompletas si no se hace referencia a la calidad de procesos, materias primas, o los recursos humanos vinculados a la actividad de la empresa, lo que significa que ésta afecta al entorno empresarial en su concepto global, involucrando todos los aspectos de su actividad.

¿Por qué se necesita la calidad? En primer lugar por razones comerciales ya que su ausencia siempre va a derivar en la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones con las empresas del sector y la caída de ingresos motivada en la “no venta” de los productos y/o servicios.

Además también entran en juego razones técnicas, ya que la calidad implica poder ofrecer productos técnicamente mejores o con mejores prestaciones.

Otro motivo es de índole interna, ya que una empresa que cuente con un sistema de calidad implantado funciona mejor que otra que carece de el.

Finalmente también existen razones externas, un componente de la calidad que es exigido por ley y tutelado por las distintas administraciones, otro porcentaje de la misma es exigido por los propios clientes de la empresa.


La Certificación

La función de la acreditación es testificar, por medio del correspondiente documento de conformidad y/o marca de conformidad que un producto o servicio es conforme a determinadas normas técnicas aplicables en materia de calidad.

Los Organismos de Certificación son entidades imparciales y con personalidad jurídica propia , de carácter público o privado, que cuentan con el reconocimiento y las competencias propias para administrar el sistema de certificación voluntaria de productos, procesos ,empresas, personas.

Los Sistemas de Certificación a los que se somete la calidad cuentan con sus propias normas de procedimiento y gestión

Sistemas de certificación

a. Autocertificación: En este caso es la propia organización empresarial la que se certifica, por lo que su eficacia siempre puede sembrar dudas. De hecho estará obligada a demostrar los criterios y medios utilizados para certificarse a requerimiento de las autoridades

b. Certificación por segunda parte(homologación): Es la certificación o aprobación oficial realizada por la administración, que cuenta con las pertinentes atribuciones contempladas en un reglamento

c. Certificación por tercera parte: Certificación que realiza un organismo independiente de las partes que intervienen en la transacción comercial productor, comprador o cliente y que arbitra si lo que ofrece el productor corresponde a los deseos del comprador. Las certificaciones por tercera parte pueden variar atendiendo a los intereses buscados por los implicados: 1. Ensayo tipo simple 2. Ensayo tipo de control de muestras adquiridas en fábrica 3. Certificación de fábrica o empresa 4. Ensayos por muestreo 5. Ensayos al 100%

d. Reconocimiento mutuo: El que realiza un organismo de certificación del certificado emitido por otro.

Partes intervinientes en el proceso de certificación

El proceso de certificación exige la participación de: 1. Un comité técnico de normalización 2. Un organismo encargado de certificar el producto 3, Una entidad de evaluación acreditada 4..Además es necesaria la existencia de un procedimiento legal establecido, una normas o reglamentos aplicables


Los laboratorios de ensayo se constituyen en entidades de evaluación para la certificación de productos a través de la comprobación solicitada con carácter voluntario por el interesado. Para poder actuar en el proceso deben de estar acreditados, y en el caso de España cumplir las normas UNE 66500 (EN 45000) que le sean de aplicación, estando también obligado a actuar con total solvencia e imparcialidad.

También pueden intervenir laboratorios de calibración, cuando lo que se solicita es la valoración de la trazabilidad y uniformidad de los resultados de medida de los diferentes instrumentos.

Las entidades auditoras, de carácter público o privado y con personalidad jurídica propia, son los organismos encargados de determinar si las actividades y resultados relativos a la calidad cumplen los requisitos exigidos, y si éstos son llevados a cabo en las condiciones necesarias para alcanzar los objetivos.

Los organismos de control, también son entidades de carácter público o privado con personalidad jurídica propia que tienen como misión verificar el correcto cumplimiento de las condiciones de seguridad obligatorias aplicables a productos e instalaciones industriales. Su actividad es realizada a través de actividades de certificación, ensayo, inspección o auditoría

Otros modelos de certificación

a. Certificación de Productos Orgánicos: Modalidad de certificación de productos alimenticios que acredita la no utilización de pesticidas ni herbicidas sintéticos, la inexistencia de bacterias peligrosas, la no utilización de ingredientes artificiales y el no uso de fertilizantes sintéticos. Igualmente la empresa debe utilizar equipamientos industriales de acuerdo con las normas relativas al medioambiente.

La Comisión del Codex Alimentarius, entidad conjunta de la organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha desarrollado directrices para la elaboración, etiquetado y comercialización de productos orgánicos. También a nivel internacional existen otras normas, como las elaboradas por la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Ecológica (IFOAM)

b. Certificación HACCP: Esta modalidad de certificación se refiere al Sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos. Basado en las directrices del Codex Alimentarius, este sistema consta de principios científicos y técnicos aplicados a todas las fases de la producción alimentaria, incluyendo la agricultura básica, la distribución y el consumo final.

A través de la implementación de acciones específicas, enfocadas más a la prevención que a la inspección, se garantiza la inocuidad de los alimentos certificados. La empresa que obtiene este certificado demuestra su habilidad para administrar las herramientas de prevención de situaciones de peligro físico, químico y biológico en la manipulación de alimentos, ya sean éstos originados de forma natural, en el ambiente, o en el proceso de manufactura. A este sistema se pueden integrar otras normas, como es el caso de la ISO 9000.

c. Certificado de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM): Las normas vinculadas a este tipo de certificación se basan en las prácticas de higiene de Codex Alimentarius y tienen por objeto el desarrollo de buenas prácticas en la elaboración de los productos, además de la escrupulosa observación de las condiciones higiénicas y sanitarias tendentes a evitar problemas de contaminación en los establecimientos elaboradores/industrializadotes de dichos alimentos

d. Certificación del Sistema de Responsabilidad Social: El Sistema conocido como SA 8000 ( o Responsabilidad Social 8000) toma como referencia las mismas técnicas de auditoria de gestión de las ISO y su objetivo es la certificación de los estandares de condiciones de trabajo. El SA 8000 utiliza una serie de acciones preventivas y correctivas que tienen su origen en los principios que inspiran los derechos humanos (Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y las Convenciones de la Organización Mundial de Trabajo).

Las principales áreas que abarca se refieren al: 1. Trabajo forzoso 2. Trabajo infantil 3. Salud y seguridad 4. Asociación y libre derecho a la negociación colectiva 5. Prácticas disciplinarias 6. Horarios de trabajo 7. Compensaciones económicas y sistemas de gestión

La Homologación

La homologación de productos o servicios comprende las disposiciones legislativas, en los ordenes reglamentario o administrativo que son de carácter obligatorio en su aplicación y dimanan del correspondiente órgano de la administración

Incluye disposiciones técnicas a las que deben adaptarse a los productos o servicios, y constituye una forma de “aprobación oficial”.

Las correspondientes comprobaciones sobre el cumplimiento de los requisitos exigidos son realizadas por los organismos emisores del reglamento, que llevan a cabo el procedimiento y su aprobación.

Procedimiento de homologación

a.Comienza con la entrega al Organismo Homologador de la correspondiente documentación del producto o servicio a homologar(vgr. Componentes, instrucciones de mantenimiento etc

b. Posteriormente se realizan las correspondientes pruebas en laboratorio, derivadas del procedimiento que indica el Reglamento aplicable

c. Una vez verificadas las correspondientes pruebas, el Organismo emite un Informe de Pruebas, enviándolo al mismo al Organismo Homologador

d. Finalmente el Organismo Homologador, después de realizar el análisis de la documentación aportada decide sobre la concesión o denegación de la homologación

Para garantizar el éxito del proceso de homologación es necesario obtener la información referente a: 1. Reglamento de aplicación 2. Disposiciones técnicas aplicables 3. Procedimiento técnico y administrativo 4. Laboratorios autorizados y sus procedimientos

Los Laboratorios son responsables de la homologación de productos y servicios. Tienen que contar con el reconocimiento formal de sus competencias técnicas para la realización de las funciones que le han sido encomendadas (acreditación técnica). ya que deben realizar los ensayos y verificaciones que se deriven del reglamento para emitir el informe de pruebas De esta forma existirá reconocimiento mutuo e internacional de los resultados de los ensayos.

Cualquier incumplimiento dará lugar a la denegación de la homologación, aunque siempre va a depender de los procedimientos y criterios del laboratorio De esta forma existirá reconocimiento mutuo e internacional de los resultados de los ensayos

La Normalización

Se entiende por normalización: “La actividad propia destinada a dar soluciones de aplicación repetitiva a problemas que provienen de las esferas de la ciencia, la tecnología y de la economía, con vistas a la obtención de un grado óptimo en un contexto dado.

La normalización se manifiesta generalmente por la elaboración, la publicación y la aplicación de normas”

La Normalización simplifica la intercambiabilidad, facilita el lenguaje técnico y otorga la necesaria seguridad a los productos, además de promover su calidad

Se desarrolla mediante “especificaciones técnicas” definidas en un documento, que suele ser de carácter privado, elaborado por la empresa que fabrica el producto o presta el servicio y que tiene como finalidad la definición de las características que se requieren de ese producto o servicio.

Procedimiento de normalización

Se establece a través de “la creación y aplicación de dichas normas técnicas” recogidas en un documento público, aceptado y consensuado por todas las partes implicadas e interesadas en el mismo, que es aprobado por un organismo creado al efecto y cuya observancia no es de carácter obligatorio.

Objetivos del proceso

Los objetivos que busca la normalización son: 1. Desarrollar la simplificación e intercambiabilidad de productos y servicios 2. Facilitar la comunicación industrial y comercial 3. Economizar costes 4. Proteger la seguridad y la salud de personas y animales 5. Proteger los intereses colectivos y del consumidor 6. Eliminar las barreras técnicas a los intercambios comerciales de índole internacional 7. Promover la calidad de productos y servicios 8. facilitar la difusión tecnológica

El Ente que realiza las normas se denomina “Organismo de Normalización”, acreditado para la preparación y/o publicación y/o aprobación de normas preparadas por otros.

Organismos de Normalización

a. CEN(Comité Europeo de Normalización): constituído por todos los organismos de normalización de países UE+EFTA. El representante español es AENOR . Cubre todos los sectores económicos e excepción del electrico y electrónico, que es competencia de CENELEC Ambos elaboran y aprueban normas europeas (EN) por el procedimiento del consenso además de informes técnicos etc

b. ETSI (Instituto Europeo de las Telecomunicaciones: Define y aprueba las normas en ese sector. Está abierto a todos los países de Europa

c. ISO (Organización Internacional de la Normalización):Federación Mundial de Organismos Nacionales de Normalización dedicada al desarrollo de la normalización con la finalidad de facilitar el intercambio internacional de bienes y servicios. Sus trabajos se extienden a todos los sectores con excepción del electrónico. Una norma ISO puede utilizarse como tal norma o como transposición de una norma nacional

La Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR)y el Ente Nacional de Certificación (ENAC)

A. La Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) es el único organismo español de normalización nombrado por la Administración para elaborar las normas españolas UNE. Es también un organismo de certificación, pero esta actividad debe ser acreditada por el Ente Nacional de Acreditación (ENAC)

Los sistemas de certificación de AENOR se centran en tres grupos fundamentales: certificación de productos, certificación de empresas y certificación de personal.

a. Certificación de productos : 1. Marca AENOR de Producto Certificado, es una marca voluntaria que certifica que un producto se ajusta a determinadas normas UNE, en relación con las características de seguridad y aptitud de dicho producto 2. Marca Medio Ambiente, marca voluntaria de conformidad a normas y criterios ecológicos sobre la menor incidencia del producto en el medio ambiente, durante todo su ciclo de vida y en su eliminación final 3. Marca de Compatibilidad Electromagnética, que certifica que un producto cumple los requisitos de compatibilidad electromagnética de las normas UNE o de las Directivas UE 4. Marca de Seguridad, certifica a aquellos productos que cumplen las características de seguridad de las normas UNE o de las Directivas UE 5. Certificado de Conformidad; documento que atestigua que un producto satisface las especificaciones técnicas de las Directivas de la UE o los reglamentos de la Administración. Se expide cuando no existen normas UNE o normas internacionales al respecto y no da lugar al uso de ninguna marca

b. Certificación de empresa: 1. Certificación de Empresa “ER”, identifica la conformidad del sistema de aseguramiento de la calidad de una empresa con los requisitos contenidos en una de las normas ISO 9001, 9002 o 9003. Su concesión implica la evaluación y control de las disposiciones de aseguramiento de la calidad propias de la empresa, pero no las de sus productos, procesos o servicios 2. Marca de Gestión Ambiental, Certifica y registra los sistemas de gestión medioambiental, no siendo una certificación de producto, proceso o servicio

c. Certificación de personal:Certifica que el titular es competente para la realización de una serie de ensayos específicos no destructivos (por ejemplo una radiografía neutrónica)

B. ENAC que es una entidad privada, sin ánimo de lucro y con personalidad jurídica propia, que acredita en el ámbito estatal español a los organismos cuya función es controlar la calidad.

Sus funciones básicas se centran en : 1. Hacer cumplir las normas de la serie EN 45000, aplicables a las entidades de acreditación y que sean de aplicación en cada momento 2. Extender certificados de acreditación por cinco años, con carácter renovable, a las entidades que hayan cumplido los requisitos 3. Notificar las acreditaciones y mantener un registro de las mismas 4. Disponer de un procedimiento para las reclamaciones 5. Salvaguardar la confidencialidad

Conclusión

Las compañías exportadoras deben actuar profesionalmente, tratando de alcanzar el objetivo estratégico de la máxima excelencia. En este sentido la calidad se conforma además como un valor diferenciador respecto de la competencia y un elemento primordial para mantener los niveles de competitividad exigidos actualmente en los mercados internacionales. El cumplimiento de los requisitos vinculados a las figuras de la certificación , homologación y normalización constituyen un elemento diferenciador de indudable valor en ese camino hacia el logro de la excelencia empresarial.

Fuente: Gregorio Cristóbal Carle