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miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cómo prevenir otra crisis financiera global :¿Se trata exclusivamente de un problema de ética?

"La crisis financiera global tiene una dimensión moral, pero esta no puede ser la única causa que la explique".

Cómo prevenir otra crisis financiera global: ¿Se trata exclusivamente de un problema de ética?.

¿Es la inmoralidad de los agentes económicos la principal causa de la crisis financiera actual? Sí, pero no la única... que tenga una dimensión ética no quiere decir que la inmoralidad sea su única causa.

De hecho, se trata de una crisis de gobierno corporativo en numerosas instituciones que, a su vez, refleja el fallo de un modelo económico y social sustentado en unos supuestos antropológicos y éticos fracasados. Por tanto, la crisis se explica por una triple dimensión ética: personal, organizacional y social.

Hubo fallos éticos personales y organizacionales de agentes que sucumbieron a la tentación de unas condiciones financieras muy favorables. Pero también se crearon condiciones sociales que alentaron, o como mínimo no frenaron, esas conductas. Además, dificultaron el funcionamiento de los mecanismos legales, institucionales y sociales que, en otras condiciones, hubieran evitado las consecuencias de esas conductas.

Conductas moralmente dudosas.

Cuando se intenta identificar las conductas que han provocado esta crisis, se suele hablar de la codicia y la incapacidad para refrenar los deseos de éxito, riqueza o reconocimiento social. Sin embargo, hay que considerar también la cobardía y falta de fortaleza de algunos directivos que no reaccionaron por miedo a poner en peligro su carrera o su remuneración. También se dieron comportamientos de orgullo, prepotencia y arrogancia por parte de financieros, economistas, reguladores y gobernantes que creyeron que estaban por encima de la ley.

Este inventario no exhaustivo pero representativo muestra que la crisis tiene una dimensión moral, pero esta no puede ser la única causa que la explique, ya que estos vicios han estado siempre presentes en la actividad humana. Si estas tendencias ya existían, ¿por qué la crisis se ha producido ahora y no en otro momento?.

La respuesta a esta pregunta se encuentra en la concatenación de varios factores. Para empezar, la generalización de estas conductas coincide con una relajación de los mecanismos protectores que la propia sociedad desarrolla contra las consecuencias de los comportamientos inmorales.

De las sanciones y el rechazo social a los trasgresores se ha pasado a alentar y premiar a los que triunfan con conductas codiciosas. Sin duda, se ha producido un cambio en los valores de la sociedad.

Crisis de gobierno corporativo.

La crisis también se presenta a menudo como una crisis de dirección o gobierno en organizaciones tan variadas como bancos comerciales y de inversión, agencias de evaluación, organismos supervisores, bancos centrales y Gobiernos. Ciertamente, se dieron casos de mala gobernanza y de falta de competencia profesional por parte de consejeros, altos directivos y analistas en todo tipo de entidades.

Muchas de las conductas inadecuadas pueden estar relacionadas con la existencia de incentivos perversos. De hecho, el diseño y la implementación de los sistemas de remuneración también fueron imprudentes y una muestra de mal gobierno, porque no se previeron los resultados indeseables a los que condujeron.

Además, se dieron otros problemas, como la falta de transparencia y el arbitraje regulatorio, por el que numerosas operaciones se trasladaron a países con controles más laxos para eludir las regulaciones.

Efectivamente, fallaron y faltaron los mecanismos de regulación y control. Sin embargo, no podemos achacar todos los problemas a aspectos técnicos: Estos mecanismos los elaboran y los manejan las personas y, por tanto, son también decisiones con una dimensión ética.

Un problema de modelo.

Las nefastas conductas de las instituciones financieras, organismos reguladores y gobiernos que la crisis ha sacado a relucir no fueron sucesos aislados, sino que muestran los defectos en los modelos antropológicos y éticos que predominan entre estos agentes y buena parte de la sociedad, al menos en los países desarrollados.

Modelos construidos a partir de supuestos incompletos o erróneos llevaron a planteamientos equivocados en la gestión de los sistemas de incentivos, control e información, de los sistemas contables, de la selección, formación y remuneración del capital humano y de la propia cultura de las organizaciones.

De esos planteamientos equivocados solo cabía esperar la proliferación de conductas desacertadas, de objetivos empresariales y reglas de actuación que, en definitiva, produjeron la crisis.

Según el modelo antropológico que inspira la economía neoclásica, si el mercado se encarga de la autorregulación de las relaciones económicas, las conductas individuales, reguladas por la ética, no son relevantes: sean cuales sean estas, el mercado generará un resultado socialmente óptimo.

Sin embargo, la experiencia de la crisis nos lleva a pensar que los sistemas económicos, supuestamente autárquicos y autorregulables, no lo son.

La solución obvia es la regulación: el Estado debe intervenir para limitar los abusos que se puedan producir en el funcionamiento del mercado. Y no debe hacerlo solo por un deber técnico, sino como una obligación moral, porque sus ciudadanos se lo piden y le atribuyen la garantía de sus derechos económicos y sociales, aunque esto implique renunciar a una parte importante de su autonomía en estos ámbitos.

Pero, una vez más, la regulación no es suficiente, e incluso puede ser la causa de los mismos problemas que trata de solucionar, como se ha visto también en la reciente crisis financiera.

La ética necesaria.

Para resolver estos problemas es necesaria una ética basada en acciones de personas racionales en un entorno social, y esto excluye éticas limitadas a la obtención de resultados, las de matriz individualista o las que se fijan solo en las acciones y no tienen en cuenta los procesos de aprendizaje. En resumen, se necesita una ética de virtudes, bienes y normas.

La ética es la condición de equilibrio de las personas, organizaciones y sociedades. No debería haber una ética distinta para cada uno de estos ámbitos. De hecho, la ética no debería estar separada de la economía ni de la política.

Las interpretaciones meramente económicas de la crisis no tienen por qué ser erróneas, pero son incompletas. La solución a los problemas creados exige una respuesta en los tres niveles de la ética: las personas deben ser éticas, las organizaciones tienen que configurarse de acuerdo con la ética y la sociedad debe comportarse también éticamente.

En definitiva, la ética es clave para entender por qué se ha producido esta crisis y también para evitar que se repita.


Fuente: Antonio Argandoña/ IESE Insight.

lunes, 12 de octubre de 2015

El poder del nuevo escenario financiero global: Siete principios estratégicos para optimizar sus inversiones

"El inmenso valor del conocimiento, aptitudes y recursos personales de los clientes, que deberían ser la clave de cualquier inversión de éxito, no los modelos matemáticos ni los brokers".

El poder del nuevo escenario financiero global: Siete principios estratégicos para optimizar sus inversiones.

Bancos y corredores de bolsa, bonos y acciones: Estos son los protagonistas y los instrumentos típicos de la inversión tradicional, aunque hoy en día sirven más para conservar que para crear riqueza. Por muy sofisticada que sea su cartera, las comisiones, los impuestos y la inflación suelen acabar por comerse los beneficios.

Esto no significa que generar valor sea imposible, tan solo hay que alejarse de los paradigmas de la inversión estándar y adentrarse en el mundo de la estrategia.

El profesor del IESE Heinrich Liechtenstein, Cuno Puempin, Fariba Hashemi y Brian Hashemi proponen siete principios para que los inversores puedan tomar el control de su capital y maximicen el rendimiento.

Mayor implicación.

Tras las recientes sacudidas de la crisis financiera global, lo lógico sería que el sector financiero hubiera puesto coto a su inercia, pero no es así.

Uno de sus muchos enfoques fallidos es su excesiva dependencia de fórmulas matemáticas que se basan en la distribución normal de una curva en forma de campana. Pero la realidad se parece bien poco a la curva de campana, especialmente cuando los cisnes negros provocan que los mercados caigan en picado.

Los asesores financieros suelen elaborar recomendaciones de inversión muy genéricas a partir de un análisis cuantitativo de las oportunidades.

Sin embargo, estos consejos obvian el inmenso valor del conocimiento, aptitudes y recursos personales de los clientes, que deberían ser la clave de cualquier inversión de éxito, no los modelos matemáticos ni los brokers. Los inversores han de desarrollar competencias y fortalezas básicas que les permitan culminar con éxito sus operaciones.

El enfoque estratégico.

En el mundo de la inversión, la estrategia se basa en los mismos elementos que la sustentan en el ámbito empresarial, militar o político: Se trata de alcanzar un objetivo (en este caso, crear valor) haciendo un uso óptimo de los recursos.

Los autores proponen un esquema estratégico de inversión que se basa en siete principios muy relacionados entre sí:

1. Desarrolle sus competencias y fortalezas básicas: Este es el elemento fundamental, la materia prima necesaria para contribuir al éxito de los inversores.

2. Aproveche las oportunidades: Amplíe sus conocimientos sobre un área específica, analice su entorno y adopte una perspectiva abierta.

3. Desarrolle una red de contactos de calidad y utilícela: Mantenga las competencias básicas en el corazón de la red y no subestime la importancia de las conexiones débiles.

4. Aplique un enfoque de inversión diferente: Decida dónde quiere diferenciarse: ¿un sector, un área geográfica o un nicho determinado? Desarrolle las competencias que le diferencien y aplique un enfoque indirecto, es decir, mantenga ocultas sus intenciones de inversión durante el mayor tiempo posible.

5. Prevenga posibles amenazas y anticipe cómo puede gestionar los riesgos: Los riesgos y las amenazas pueden acarrear pérdidas. Gestiónelos con un análisis riguroso y una cuidada selección de las competencias que debe desarrollar.

6. Ajuste la dimensión temporal a partir de tendencias y ciclos: Los tiempos son cruciales a la hora de invertir, así que no pase por alto los ciclos y adopte una perspectiva a largo plazo. Además, conviene mantener cierta flexibilidad estratégica y ser creativo y valiente, aunque sin perder la paciencia.

7. Sea eficiente: Implemente estrategias y aplique principios estratégicos a bajo coste, tratando de evitar o minimizar las comisiones y manteniéndose atento a las oportunidades.

En resumen, una estrategia efectiva debería contemplar la visión y las competencias básicas del inversor; la estructura de la cartera; la gestión de las amenazas y riesgos; la red de contactos; unas directrices sobre el dinero en efectivo y la liquidez; las prioridades en la asignación de recursos; y una estructura legal y fiscal.

De la teoría a la práctica.

Con estos principios en mente, las inversiones deberían distribuirse en cuatro subcarteras, de acuerdo con la edad, aspiraciones y nivel de aversión al riesgo del inversor.

1. Cartera central: Aquí es donde el inversor debe crear valor gracias a sus fortalezas.

2. Cartera de seguridad: Son fondos que se colocan en activos líquidos y que ofrecen un riesgo mínimo.

3. Cartera de diversificación: Aporta más seguridad y puede generar ingresos gracias a dividendos e intereses.

4. Cartera de oportunidades: Son pequeñas inversiones que sacan partido de oportunidades puntuales.

Marcando su propio paso.

Los inversores que deseen crear valor, más que preservarlo, deben aspirar a retornos anuales del 10% o más, lo cual no conseguirán limitándose a escuchar lo que digan los bancos o siguiendo las recetas habituales sobre acciones y bonos.

Al contrario, los inversores deberían desarrollar una estrategia propia y aprender.Los inversores de éxito son aquellos que saben aprovechar sus propias competencias y fortalezas para generar riqueza.


Fuente: Heinrich Liechtenstein, Cuno Puempin, Fariba Hashemi y Brian Hashemi/ IESE Insight.

jueves, 14 de junio de 2012

Negocios en entornos internacionales: La remesa documentaria como instrumento de cobro/pago en el comercio exterior




"Lo importante para la empresa no es solo vender, sino vender y cobrar lo efectivamente vendido...más aún en tiempos de crisis global"


Negocios en entornos internacionales: La remesa documentaria como instrumento de cobro/pago en el comercio exterior

La remesa documentaria se constituye en un instrumento de cobro/ pago por el que el vendedor remite (a través de su banco) los documentos comerciales representativos de la mercancía al importador (también a través de su banco), acompañados de uno o varios efectos financieros, debiéndose entregar los primeros contra pago o aceptación de los segundos. El vencimiento del efecto puede ser a fecha fija o establecido en un plazo que comienza a contar desde la fecha de su aceptación. TAMBIÉN SE PUEDE HABLAR DE REMESA EN LA QUE SOLO SE INCLUYAN LOS DOCUMENTOS COMERCIALES

Ejemplo: En el caso de que el pago sea realizado a la vista no es común que el exportador remita un efecto, ya que lo normal es pagar contra la entrega de la documentación comercial

LA REMESA DOCUMENTARIA RESPONDE A LAS TRANSACCIONES COMERCIALES EN LAS QUE LAS PARTES RENUNCIAN A SELECCIONAR EL CREDITO DOCUMENTARIO COMO FORMA DE SATISFACER EL PAGO, PERO EXIGEN GARANTÍAS PARA LA REALIZACIÓN DEL SUMINISTRO

Remesa documentaria en fideicomiso

Instrumento de pago por el que el vendedor remite los documentos comerciales de la mercancía, excluyendo documentación financiera. Éstos son entregados al comprador contra la firma del “Trust Receip”, que es un documento que acredita la recepción de las mismas pero no transmite su propiedad.

La recepción se realiza a los efectos de que el importador pueda gestionar ciertos trámites, especialmente los vinculados a inspecciones y/o verificaciones de producto.

En este supuesto la aceptación definitiva de la mercancía se encuentra condicionada a que ésta cumpla las condiciones requeridas. El comprador se reservará el derecho a devolverla en el caso de que no se ajuste a los requerimientos exigidos por las autoridades para la introducción en el mercado de destino

Esta fórmula de pago es muy común en los EEUU,y se suele utilizar cuando el importador americano adquiere productos agroalimentarios sometidos al cumplimiento de la estricta norma federal de “Food and Drugs”

Relación entrega de la mercancía-pago

El pago puede ser realizado:

a. Pago antes de la entrega: No es común en la práctica comercial internacional, ya que si las partes pactan esta forma de cobro-pago será más lógico acudir a otros instrumentos más rápidos y sencillos

b. Pago simultáneo a la entrega: Se trata de la remesa documentaria pagadera a la vista. El exportador da la orden al banco de que no entregue los documentos comerciales mientras el comprador no efectúe el correspondiente pago.

c. Pago posterior a la entrega: Remesa documentaria pagadera a plazo. Exige del comprador que acepte un efecto financiero con pago diferido, el cual deberá ser atendido al vencimiento.

Caben dos modalidades de aceptación:

a. Simple aceptación: No requiere de la presentación de garantía adicional por parte del importador.

b. Aceptación contra garantía bancaria: La que se refuerza con la presentación de aval o garantía a favor del exportador, que será ejecutado en el supuesto de que el comprador no atienda al pago

Negativa del Comprador a aceptar el efecto financiero

El comprador puede negarse a aceptar el efecto con la intención dolosa de no pagar o basándose en criterios justificados desde un punto de vista jurídico:

1. Dudas razonables sobre las características de la mercancía entregada por el vendedor.

2. Ausencia de documentos que impiden o dificulten la libre disposición de la mercancía.

3. Errores y/o discrepancias en la documentación.

4. Cargo de los gastos bancarios al importador cuando se había pactado que éstos fuesen por cuenta del vendedor.

La remesa documentaria con pago diferido exige que el vendedor envíe las mercancías al punto de destino estipulado por las partes antes de realizar el cobro de la transacción comercial. En este caso deberá asumir el riesgo de que el comprador no acepte el efecto o no pague. ¿

¿Qué puede hacer si la mercancía se sitúa en destino y no encuentra la respuesta adecuada del comprador? La decisión estratégica a adoptar en esas circunstancias supondrá una pérdida para el exportador, que debe buscar la solución menos perniciosa a sus intereses. Cabe optar por: 1. Repatriar la mercancía 2. Reenviarla a otro destino donde cuente con un comprador 3. Almacenarla 4. Abandonarla 5. Venderla a menor precio.

Gestión del Cobro

En lo que a la actuación de los bancos se refiere, normalmente cumplen funciones de meros intermediarios en el pago, aunque también pueden responder en calidad de garantes de las obligaciones y derechos de vendedor y comprador o financiarlos.

Cumplen estrictamente las instrucciones recibidas del exportador, no pudiendo realizar interpretación alguna de la carta de cobro-pago. Únicamente deben verificar que los documentos coinciden con las instrucciones, aunque en la práctica el banco remitente devuelve al vendedor la remesa en el supuesto de que detecte algún defecto, con la finalidad de que éste lo subsane antes del envío. Son ajenos a cualquier litigio de carácter comercial nacido de discrepancias sobre la mercancía.

Los bancos que intervienen en la operación son:

a. Banco remitente: Entidad financiera que se vincula directamente con el exportador, en calidad de intermediario en la gestión del cobro de la operación. En ningún caso está obligado a anticipar fondos al vendedor, ni a garantizar los documentos o condiciones de la remesa. En el supuesto de que se produzca impago o protesto del efecto por parte del comprador actuará en nombre del exportador. Puede financiarle cuando el pago se plantee a plazo diferido

b. Banco presentador: Entidad financiera que actúa en calidad de agente del banco remitente, siguiendo sus instrucciones. Puede otorgar financiación al importador, cuando el instrumento de pago se plantee a la vista

Proceso operativo

1. El exportador envía las mercancías al importador, reuniendo los documentos referentes al cobro.

2. El exportador entrega al banco remitente los documentos de la remesa (comerciales y financieros.

3. El banco remitente, siguiendo las instrucciones del cedente, confecciona la cartas remesa y envía al banco presentador los documentos, trasladándole las instrucciones recibidas.

4. El banco presentador comunica al importador la aceptación la recepción de los documentos y las instrucciones que debe cumplir para poder recibirlos.

5. El importador paga o acepta el efecto financiero y el banco presentador le entrega los documentos necesarios para gestionar la aduana de importación.

6. El banco presentador reembolsa el importe de la remesa al banco remitente.

7. El banco remitente abona al exportador los fondos recibidos.

Con el fin de evitar posibles discrepancias en el cobro el vendedor debe realizar las pertinentes comprobaciones de la documentación, dando a su banco las instrucciones al efecto, de manera clara y concisa.

Entre otras cuestiones deberá:

1.Verificar la documentación comercial y financiera.

2. Comprobar que es enviada en las condiciones pactadas (vgr. número de copias de cada documento.

3. Identificar quien corre con los gastos de la remesa.

4. Determinar como debe actuar el banco en el supuesto de que se produzca el impago o la no aceptación del efecto (protesto).

Riesgos asociados a la remesa documentaria

La gestión del cobro-pago a través de remesa documentaria lleva asociados una serie de riesgos que pueden afectar a cualquiera de los operadores implicados:

a Importador: El importador no puede revisar la mercancía antes de efectuar el pago, por lo que puede recibir una mercancía distinta a la solicitada e Igualmente ésta puede llegar en mal estado. En cualquier caso ,si esto sucediera, debería reclamar al exportador por incumplimiento contractual

b. Exportador: 1. Si se pacta que la remesa documentaria sea pagadera a la vista, la mercancía se encontrará en el puerto de destino, por lo que si el comprador no cumple se generará los consiguientes gastos para el vendedor 2. Si la remesa es a plazo puede suceder que el importador acepte el efecto financiero y llegado su vencimiento no abone la cantidad, en cuyo caso el exportador tendría que activar el protesto internacional

c. Banco remitente: 1. En primer lugar cuenta con un riesgo operativo derivado de la incorrecta interpretación de las instrucciones dadas por el exportador, o su simple incumplimiento 2. Además asumirá un riesgo financiero en el caso de que anticipe el cobro de los documentos

d. Banco encargado del cobro: 1. Asume un riesgo operativo derivado del incumplimiento de las instrucciones dadas por el banco remitente en el caso de que no se verifique que la documentación recibida se corresponde con la que indica la carta remesa, o cuando no se comprueba la conformidad de la aceptación

Ventajas e inconvenientes de la remesa documentaria como instrumento de pago/cobro.

a. Ventajas.

Para el importador: 1. La remesa documentaria es más barata que la apertura de un crédito documentario 2. Se asegura la entrega de los documentos que acreditan el dominio de la mercancía cuando acepta o paga el efecto financiero 3. Puede aplazar la aceptación o el pago hasta que se produzca la llegada efectiva de la mercancía.

Para el exportador: 1.Se trata de una forma de pago más barata que el crédito documentario, y lo que es más importante, más segura que l pago realizado a través de cheque o remesa simple (el exportador mantiene siempre la posesión de la mercancía, y puede recuperarla) 2. El exportador posee los documentos que hacen prueba de la venta lo que le facilita el acceso a la financiación bancaria.

b. Inconvenientes.

Para el importador: 1. Si la remesa es a la vista, el importador no tiene la posibilidad de revisar la mercancía antes de efectuar el pago. Si paga o acepta y luego no es conforme la reclamación debe hacerse al margen de la remesa.

Para el exportador: 1. Si el importador no paga o acepta los documentos la mercancía queda retenida en el puerto de destino, incurriendo el vendedor en gastos adicionales 2. El proceso de cobro no es ágil.


Fuente: Gregorio Cristóbal Carle