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domingo, 17 de noviembre de 2013

¡¡Cuidado con la competencia!!: Tres tipos de espionaje industrial y algunos consejos para protegerse



"No sólo los estados se espían entre sí y espían a sus ciudadanos, sino que también las propias empresas echan mano de los espías en un fenómeno que supone cuantiosísimas pérdidas y daños a las empresas por robo tecnológico en las corporaciones".

¡¡Cuidado con la competencia!!: Tres tipos de espionaje industrial y algunos consejos para protegerse.

En un mundo donde se mira por encima del hombro con recelo, cabe tomar unas precauciones mínimas sobre la compartimentación, transmisión y destrucción de datos en la empresa para evitar el robo de información sensible que puede incluso acabar con una empresa.

Analizamos los principales tipos de espionaje industrial y su casuística....y tal vez les sorprenda saber que este no es un problema que afecte únicamente a las grandes corporaciones:

1. Espionaje Tecnológico: Esta forma de robo tiene por objetivo de hacerse con las ventajas técnicas que otra empresa atesora. Así, mientras que una empresa invierte millones en I+D+i, otra simplemente nivela su curva de desarrollo tecnológico gastando una fracción de ese dinero en espionaje.

Uno de los ejemplos más conocidos mundialmente es el caso de espionaje en la Fórmula 1, en la que un ingeniero de Ferrari filtró documentos a la escudería británica McLaren durante el año 2007. También en el sector automotriz se detectó en 2011 un caso de espionaje industrial en el que altos cargos de Renault estaban filtrando información a la competencia china, una información sobre diseño de un nuevo vehículo valorada en 4.000 millones de euros. Más allá del valor tecnológico, este modelo representaba una apuesta de futuro vital para el conglomerado de investigación franco japonés compuesto por Nissan y Renault.

2. Espionaje Estratégico: El espionaje estratégico afecta a toma de decisiones de unas compañías sobre la base del conocimiento de datos de la competencia, permitiendo adelantarse a aquella en aspectos mercadológicos, etc.

Suponga por ejemplo que dos empresas tienen que licitar por un contrato multimillonario “a sobre cerrado” para conseguir electrificar un país, construir una autopista o explotar una gran mina. Si una empresa conociera la cantidad que ofertarán sus rivales en la licitación de un macro proyecto, esta podría simplemente pujar por uno o dos millones de dólares menos, asegurando que ganarían el contrato al menor coste posible. También se puede considerar espionaje estratégico el lanzamiento de determinadas líneas de producto o ideas ajenas al mercado, en las que la competencia se puede adelantar si tiene una información privilegiada.

En el año 2000, la BBC británica denunciaba que de información a la compañía aeronáutica Airbus le había hecho perder la carrera por un contrato de 6.000 millones de dólares en aviones para Arabia Saudí. Más recientemente, en el año 2013, la presidenta de Brasil Dilma Roussef también denunció un posible caso de espionaje al gigante petrolero brasileño Petrobrás por parte de servicios secretos extranjeros.

En ambos casos se ha sospechado no sólo de una mano negra corporativa, sino de que los propios servicios de inteligencia de determinados países implicados podrían haber prestado su infraestructura para favorecer los intereses de grandes corporaciones nacionales.

3. Espionaje Comercial: Este posiblemente sea el espionaje menos llamativo, si bien es el que más afecta a las PYMEs y cada año hace que muchas tengan que echar el cierre. Podríamos citar innumerables ejemplos, pero ¿cuantas veces nos encontramos con que un jefe de ventas sale de una compañía con la base de datos en un pendrive, funda su propia empresa y a los dos años quiebra su anterior compañía? Una empresa de servicios normalmente vale lo que su cartera comercial, y a menudo las compañías no se preocupan de blindarla por contrato, o carecen de los medios técnicos o legales para defenderse.

Consejos para protegerse del espionaje empresarial.

1. Elimine sus documentos con una destructora de papel. Pueden evitar que sus cotizaciones, informes y otros documentos sensibles acaben en las manos inadecuadas.

2. Proteja legalmente su información confidencial, particularmente sus patentes y su cartera de clientes.

3. Encripte su correo electrónico y mantenga siempre unos canales de información que su equipo de informática considere seguros.

4. Algunas empresas se dedican de manera integrada a la protección de datos corporativos. En estos casos puede estudiar recurrir a soluciones externas como el almacenamiento de archivos de Iron Mountain.

5. No olvide que gran parte de las pérdidas de datos a pequeña escala se producen por filtraciones de empleados. Establezca unos permisos de lectura y escritura de manera que la información confidencial únicamente sea accesible para el personal necesario, donde fácilmente se pueda restringir y controlar quién y cómo accede a determinados recursos sensibles.

Y lo más importante: Tenga siempre presente que, como acertadamente apuntó Francis Bacon,..... la información es poder...


Fuente: Alberto López/ Managers Magazine

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